Folarin Balogun rompió el silencio acerca de la gran polémica del Mundial 2026, cuando la FIFA de Gianni Infantino le suspendió la sanción por la expulsión luego del pedido de Donald Trump. Lejos de elogiar al presidente de Estados Unidos, el delantero de esa Selección reconoció que la situación generó "mucho ruido" y que les provocó "nerviosismo" a sus compañeros, en la previa al encuentro frente a Bélgica por los octavos de final.
El atacante del Mónaco había visto la tarjeta roja por una entrada temeraria en el encuentro anterior, frente a Bosnia por los 16avos de final, por lo que en principio no podía jugar ante los belgas. Sin embargo, en una decisión casi sin precedentes en la historia de las Copas del Mundo, la FIFA dejó en suspenso la pena transitoriamente y le permitió al futbolista de 25 años estar presente contra Bélgica. Todo terminó de la peor manera: Balogun tuvo un mal rendimiento, los europeos aplastaron a los locales por 4-1 y los eliminaron del certamen en Seattle.
Balogun rompió el silencio sobre la gran polémica del Mundial 2026: "Era difícil"
El delantero del Mónaco fue contundente al expresarse por primera vez de manera pública acerca de esta situación. “Mi reacción inicial había sido de felicidad por poder volver a estar en el equipo, pero cuando empecé a reflexionar supe que iba a generar mucha controversia. Podía ver en mis compañeros algo de nerviosismo porque fue algo muy singular...”, comenzó durante el diálogo con CBS Mornings.
Con la sinceridad y la frontalidad a flor de piel en plena entrevista, Balogun fue lapidario tras la intromisión de Trump ante la FIFA desde Estados Unidos. “Cuanto más se acercaba el partido, más intentaba concentrarme, aunque era difícil. Había mucho ruido exterior y eso era imposible de evitar. Todo fue confuso, porque el equipo estaba entrenando sin mí. Prácticamente me tocaba desempeñar un papel de apoyo, para mantener alta la moral”, disparó finalmente.
Balogun sostuvo que la roja fue injusta: "En shock"
Durante la charla con la BBC, el protagonista sentenció: “Ni siquiera fue una entrada, así que me quedé totalmente en shock. Cuando algo no es intencional, nunca debería ser tarjeta roja". "Fue simplemente una situación desafortunada y creo que nos generó mucha más presión de la necesaria. Es muy difícil expresar con palabras la decepción“, cerró el jugador.
