Un taller de moda venezolano cambia vestidos por bolsas para cadáveres tras terremotos

08 de julio, 2026 | 16.59

Sentado en su oficina, rodeado de bocetos de elegantes vestidos, el diseñador de ‌moda Efraín Mogollón comienza ‌su jornada laboral en Venezuela como cualquier otra.

Pero las filas de trabajadoras, inclinadas sobre las máquinas de coser, no están confeccionando sus habituales creaciones lúdicas y coloridas.

Con rostros sombríos, ensamblan oscuras láminas de plástico que servirán como bolsas para cadáveres tras los terremotos de hace dos semanas, ​que dejaron más ⁠de 3.500 muertos y colapsaron los servicios de ‌emergencia. El único adorno es una imagen en ⁠relieve de Jesucristo, adherida a ⁠una cremallera.

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"Es un sentimiento completamente diferente", dijo Mogollón, mientras cargaba varias fundas envueltas en plástico en la parte trasera de ⁠una ambulancia en Catia la Mar, un barrio ​costero de La Guaira, cerca de ‌Caracas, que fue uno de los ‌más afectados por los temblores de magnitud 7,2 ⁠y 7,5 del 24 de junio.

"A la vez es un dolor, pero nos llena de satisfacción saber que desde nuestro granito de arena y nuestra ventana estamos ayudando", ​añadió Mogollón ‌en una calle donde los edificios quedaron reducidos a montones de hormigón, ladrillos y barras de refuerzo.

Los civiles han liderado muchas de las operaciones de rescate y recuperación sobre el terreno, con la ⁠ayuda de equipos de rescatistas profesionales de todo el mundo, bomberos y voluntarios del ejército.

Los civiles también proporcionaron gran parte de la ayuda en especie, como alimentos y ropa, durante los primeros días posteriores a los terremotos, especialmente en La Guaira. Organizaciones internacionales, incluido el Comité Internacional de Rescate, han ‌afirmado que la respuesta no ha estado a la altura de las necesidades humanitarias.

En el taller, abarrotado de gente, el equipo de Mogollón desenrolla rollos de polietileno negro sobre una gran mesa. Rollos de tela en tonos rosas, rojos ‌y azules descansan contra la pared, mientras que los maniquíes femeninos han sido apartados.

Mary Castillo lleva dos semanas cosiendo bolsas ‌para cadáveres a ⁠diario. Dice que el trabajo ha sido doloroso, pero también le ha dado un sentido ​de propósito en medio de la tragedia.

"Con una gran tristeza, tenemos que seguir trabajando y esforzándonos para salir adelante", señaló.

(Reportaje de Javier Andrés Roja. Escrito por Daina Beth Solomon)