Trump dice que China se ofreció a mediar con Irán y Xi le propone ser "socios, no rivales"

La agenda de la reunión bilateral estuvo dominada por la guerra en Medio Oriente, la guerra comercial de Estados Unidos, su apoyo a Taiwán y las regulaciones para las nuevas tecnologías. Qué dijo cada uno después del encuentro.

14 de mayo, 2026 | 15.28

Tras meses de creciente tensión y mucha expectativa, los presidentes de las dos principales potencias del mundo, Estados Unidos y China, tuvieron su reunión cara a cara. Donald Trump y Xi Jinping se sentaron en una enorme mesa junto con miembros de sus gabinetes para tratar de destrabar no solo la relación bilateral -en crisis desde que el año pasado la Casa Blanca lanzó su guerra comercial teledirigida a Beijing- sino también distender el contexto global, marcado por la belicosidad que desató la guerra iniciada hace meses por Washington y su aliado israelí contra Irán, y reactivar el comercio internacional, tabicado en parte por los bloqueos cruzados en el estrecho de Ormuz. 

“Nuestros dos países deben ser socios, no rivales”, dijo Xi Jinping durante el banquete con que agasajó a Trump. El presidente chino, a diferencia de su par estadounidense, no suele dar declaraciones sueltas al pasar a la prensa y, mucho menos, off de records. Por lo cual, sus palabras en este acto oficial son lo más cercano a un vistazo a la posición del anfitrión tras la reunión bilateral. 

Xi habló de la relación bilateral, no de sus ramificaciones en el mundo. “Debemos hacer que funcione y nunca arruinarla,” pidió y luego aseguró, según la agencia Noticias Argentinas“Al repasar la trayectoria de las relaciones entre China y Estados Unidos, la clave para que la relación avance de manera constante reside en si hemos logrado el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación mutuamente beneficiosa.”

Trump fue menos diplomático y deslizó a la prensa estadounidense que cubre su visita oficial su versión de la conversación privada que tuvo con Xi.

En primer lugar, aseguró que su par chino se ofreció para mediar con Irán -un aliado declarado de Beijing- para poner fin a la guerra que él mismo y su aliado israelí Benjamin Netanyahu iniciaron en febrero pasado. "Dijo: 'Me encantaría ayudar, si puedo ayudar de alguna manera'", sostuvo el mandatario estadounidense en una entrevista posterior con el canal Fox News. "Él quiere ver abierto el estrecho de Ormuz", agregó.

Además, sostuvo Trump, Xi le prometió que "no le dará equipamiento militar" a Irán. "Eso es un compromiso importante", destacó. A lo largo de la entrevista, el mandatario estadounidense también contó que se discutió la cuestión de Taiwán, un territorio que China considera como propio pero que Estados Unidos, aunque hace tiempo que dejó de reconocerlo como un estado soberano e independiente, sigue apoyando con asistencia económica y militar, para garantizar su autonomía de Beijing. 

Trump contó que Xi le advirtió que si Estados Unidos sigue apoyando a Taiwán eso provocará un choque o hasta un conflicto con China. 

Finalmente, el estadounidense habló de la cuestión comercial, el mayor interés de la nutrida comitiva de CEOs de empresas financieras, tecnológicas y hasta militares que lo acompañaron. Dijo que hablaron sobre la posibilidad de que China aumente las importaciones de productos agrícolas de Estados Unidos y de aviones comerciales. "Una cosa en la que estuvo de acuerdo hoy es que va a encargar 200 aviones... 200 de los grandes", precisó Trump. También reconoció, discutieron la necesidad de no volver a la guerra de aranceles que el norteamericano lanzó unilateralmente el año pasado, a poco de asumir su segundo mandato.