La Argentina sumará por primera vez una nueva alternativa de anticoncepción de emergencia: el acetato de ulipristal (UPA), una píldora oral que ya se utiliza desde hace años en Estados Unidos y Europa y que especialistas destacan por su mayor eficacia frente a los métodos disponibles hasta ahora en el país.
La llegada del medicamento fue presentada por la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA) como un avance relevante en salud sexual y reproductiva. Según remarcaron desde la entidad, el nuevo método amplía las posibilidades de prevenir embarazos no intencionales en situaciones de emergencia, como fallas anticonceptivas, relaciones sin protección o casos de violencia sexual.
Desde AMAdA también destacaron que el nuevo método no reemplaza a los anticonceptivos regulares ni protege contra infecciones de transmisión sexual, aunque remarcaron la importancia de contar con él de manera anticipada para actuar rápidamente ante una urgencia.
“Debe usarse en situaciones excepcionales: cuando no se usó ningún método anticonceptivo, cuando falló el que se usó, o en situaciones de abuso sexual. En todos los casos, lo importante es actuar rápido”, sostuvo la doctora Lorena Bozza presidenta de AMAdA.
“La anticoncepción de emergencia es una herramienta válida, segura y accesible para evitar un embarazo no planificado en situaciones de emergencia. Actúa inhibiendo la ovulación, por ello es importante saber que cuanto antes se tome, más efectiva es”, señaló la doctora María Elisa Moltoni. Por su parte, la vicepresidenta de la asociación, la doctora Daniela Faranna, agregó: “Si bien puede usarse más de una vez, es importante saber que no reemplaza los métodos anticonceptivos regulares. Lo ideal es tenerla como recurso disponible en situaciones puntuales”.
Qué es el acetato de ulipristal y por qué representa un avance
El acetato de ulipristal pertenece a una clase de medicamentos que actúan retrasando o inhibiendo la ovulación. La principal diferencia frente al levonorgestrel —la anticoncepción de emergencia oral que se comercializa en Argentina desde 2013— es que mantiene efectividad incluso cuando el proceso ovulatorio ya comenzó.
Mientras que el levonorgestrel pierde eficacia si la liberación del óvulo está en marcha, el ulipristal puede seguir actuando aun cuando ya se inició el pico de la hormona LH, responsable de desencadenar la ovulación. Esa característica amplía la “ventana” de acción y mejora el desempeño anticonceptivo.
Además, puede utilizarse hasta cinco días después de una relación sexual sin protección, frente a las 72 horas recomendadas para el levonorgestrel. De todos modos, los especialistas insisten en que en ambos casos la efectividad es mayor cuanto antes se administra.
"La eficacia de la anticoncepción de emergencia disminuye con el paso de las horas. Por eso, desde AMAdA recomendamos tener la anticoncepción de emergencia al alcance de la mano para actuar sin demora, especialmente en personas que utilizan como único método anticonceptivo el preservativo u otros métodos con mayor posibilidad de falla. Además, resaltamos la importancia de que las mujeres conversen con los profesionales médicos a fin de obtener la prescripción de los anticonceptivos de emergencia, porque tener acceso anticipado puede marcar la diferencia", resaltó el comunicado de la sociedad científica.
Según explicaron desde AMAdA, el acetato de ulipristal tiene un alto perfil de seguridad, no es abortivo, no afecta la fertilidad futura y puede utilizarse tanto en adolescentes como en mujeres adultas.
Actualmente en Argentina existen distintas opciones de anticoncepción de emergencia. Una de ellas es el DIU, que presenta una alta eficacia, pero con una limitación práctica importante, ya que su colocación requiere un consultorio médico, instrumental adecuado y profesionales de la salud con entrenamiento específico.
La suspensión de 2020 y la aclaración de especialistas
La llegada del ulipristal reabre el recuerdo de una decisión tomada por la ANMAT en 2020, cuando suspendió preventivamente la comercialización de medicamentos que contenían esa droga mientras se revisaban posibles riesgos de daño hepático. La medida estuvo vinculada a tratamientos para miomas uterinos —tumores benignos que crecen en el músculo del útero— y no al uso como anticonceptivo de emergencia.
Según explicó Bozza, en aquel entonces el ulipristal se utilizaba con “otra dosis, otra posología y otra indicación”, ya que se administraba diariamente y durante períodos prolongados para reducir el tamaño de los miomas.
“Era en otra dosis diferente, que se usaba diariamente a diferencia de esto que es única dosis, y para otra indicación —miomas uterinos, no anticoncepción de emergencia—, que requieren tratamientos prolongados. A diferencia de anticoncepción de emergencia, que es frente a la urgencia”, aclaró la especialista. Desde AMAdA remarcan que el uso actual como anticonceptivo de emergencia consiste en una única toma y presenta un perfil de seguridad ampliamente favorable.
