Tras el estallido de la guerra en Medio Oriente con la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán hace 15 días, desde UNICEF confirmaron que la situación en la región se está convirtiendo en una crisis humanitaria sin precedentes: se reportaron más de 1.110 niños muertos o heridos en los últimos días, según un documento publicado por la organización esta semana. El balance actual, que amenaza con seguir creciendo de forma exponencial, indica una distribución del horror que abarca desde las principales potencias regionales hasta naciones vecinas.
MÁS INFO
"A diez días del inicio de la intensificación del conflicto en Medio Oriente, la situación se está volviendo catastrófica para millones de niños en toda la región. Desde el 28 de febrero, se ha informado que más de 1.100 niños han resultado heridos o muertos en la violencia", declararon en el documento.
Los expertos de Unicef coinciden en que la guerra de Trump derivará en "un colapso sistémico", porque no se trata solo de las víctimas directas de los proyectiles, sino de la destrucción total de la vida cotidiana. Según los datos recolectados desde el 28 de febrero, la mayor parte de la letalidad se concentró en Irán, donde se presume que al menos 200 niños perdieron la vida. El Líbano también reporta cifras críticas con 91 menores fallecidos, mientras que en Israel se confirmaron cuatro y en Kuwait uno más.
El aumentazo de muertos en Irán crece proporcionalmente igual a la cantidad de ataques entre los países beligerantes. Hace apenas una semana La Media Luna Roja iraní confirmó que habían muerto al menos 555 personas en la República Islámica. Según el organismo, en la primera semana alrededor de 131 ciudades fueron alcanzadas por los bombardeos y más de 100.000 rescatistas fueron desplegados en tareas de emergencia.
Violaciones al derecho internacional
Desde UNICEF fueron contundentes: la matanza y mutilación de menores, así como el ataque a servicios esenciales, "constituyen graves crímenes de guerra". El organismo pidió al Secretario General de la ONU que convoque a una asamblea para exigir "un cese inmediato de las hostilidades" y el inicio de negociaciones diplomáticas.
El uso de armas explosivas en áreas densamente pobladas es uno de los puntos más críticos denunciados, ya que "afectan de manera desproporcionada a los más pequeños". La comunidad internacional observa con alarma cómo la falta de precaución en los métodos de guerra está borrando el futuro de toda una generación. "Los niños de la región, más exactamente los 200 millones que viven allí, cuentan con que el mundo actúe con rapidez", concluyó UNICEF al final del informe.
