Cayó 18% la ayuda contra el VIH y la ONU advierte sobre un rebrote mundial

El programa sobre el VIH/sida del organismo internacional informó que la ayuda económica cayó un 18% y está en su nivel más bajo en dos décadas, empujada por las restricciones presupuestarias impulsadas por Donald Trump. La falta de recursos paralizó programas de prevención y desvió la meta de erradicar la enfermedad para 2030. 

27 de julio, 2026 | 15.46

El programa de las Naciones Unidas dedicado lucha global contra la epidemia del VIH, ONUSIDA, advirtió que la financiación internacional destinada a la prevención y tratamiento del virus se redujo cerca de un quinto durante el último año, amenazando con dilapidar décadas de avances científicos y sanitarios. La contracción presupuestaria se desencadenó tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025.

Hasta ese momento, los Estados Unidos aportaban históricamente el 75% de los fondos internacionales para la causa. La administración norteamericana aplicó suspensiones y recortes severos que afectaron de manera directa a los programas de prevención y distribución de medicamentos, provocando un sismo financiero en la red global de asistencia. "La comunidad internacional ha entrado en un período de profunda agitación política y financiera que amenaza décadas de logros contra el VIH conseguidos con gran esfuerzo. Sin un compromiso renovado, el mundo corre el riesgo de que resurja la epidemia", remarcó ONUSIDA en su informe.

De acuerdo con el reporte publicado por el organismo, la ayuda internacional cayó un 18% interanual hasta situarse en 7.300 millones de dólares durante 2025, la cifra más baja registrada en casi 20 años. Este vaciamiento financiero pone en jaque una tendencia histórica que había logrado llevar los contagios y las muertes por sida a sus niveles más bajos en más de tres décadas, en un contexto en el que se registraron 1,2 millones de nuevas infecciones en el último período.

Si bien el impacto de la retirada estadounidense fue compensado parcialmente por un incremento en los presupuestos nacionales de algunas naciones —limitando la caída del gasto total al 6%—, la capacidad de respuesta varió drásticamente según la región. Las consecuencias más graves se concentran en el África subsahariana, zona que acumula aproximadamente la mitad de los nuevos casos mundiales y donde la falta de recursos fiscales impidió amortiguar el golpe. El informe técnico de la ONU reveló que en países como Camerún, Nigeria y Zambia el número de personas que accedían a tratamientos de profilaxis previa a la exposición (PrEP) se desplomó más de un 50% como consecuencia directa del recorte de fondos.

El desplome en las partidas presupuestarias, combinado con la emergencia de otras crisis sanitarias de magnitud como los recientes brotes de ébola en el continente africano, sepultó las expectativas de alcanzar el objetivo de erradicar la epidemia del sida como amenaza de salud pública para el año 2030.

Desde las autoridades sanitarias multilaterales enfatizaron que, aunque los tratamientos vitales para pacientes diagnosticados lograron sostenerse de forma parcial, el desmantelamiento de las herramientas de prevención primaria abre la puerta a una aceleración imprevista en la tasa de contagios durante los próximos años.

Con información de Reuters.