La principal avícola del país frenó la actividad en una de sus fábricas y crece la incertidumbre de los trabajadores. La firma viene teniendo inconvenientes en varias de sus plantas en el contexto de crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei.
Los empleados de la planta Wade de Cresta Roja, ubicada en El Jagüel, Esteban Echeverría, denunciaron que la empresa suspendió las actividades del sector Faena hasta el próximo 9 de agosto. Aunque la firma justificó la medida como un período de vacaciones para el personal, los trabajadores aseguran que se trata de "vacaciones forzosas" impuestas en medio de una crisis que ya arrastra atrasos salariales y una marcada caída de la actividad.
La decisión fue comunicada mediante una circular interna en la que la empresa informó que entre el 20 de julio y el 9 de agosto no habrá actividad en el sector Faena y que el personal alcanzado no deberá concurrir a la planta, salvo que sea convocado expresamente por sus superiores.
La preocupación de los trabajadores de Cresta Roja
Sin embargo, la explicación no convenció a los trabajadores. Según relataron, la medida fue informada de manera repentina y sin previo aviso, mientras la empresa mantiene deudas por salarios. "Nos avisaron de un momento para el otro", señalaron empleados de la planta al medio local DiarioSur, quienes además aseguraron que al presentarse en la fábrica durante las primeras horas del lunes no les permitieron ingresar.
Uno de los trabajadores explicó que el conflicto continúa abierto y que las negociaciones siguen sin avances concretos Mientras el sector Faena permanece completamente paralizado, la empresa mantiene operativas únicamente las áreas indispensables para el funcionamiento de la planta.
Según explicaron los propios operarios, continúan prestando servicios las guardias de caldera, sala de máquinas y mantenimiento, además de los sectores de Subproductos y Distribución, tal como fue informado por la compañía.
El conflicto representa un nuevo capítulo de una crisis que se viene profundizando desde hace varios meses. Los empleados denuncian reiteradas demoras en el pago de los salarios, una disminución del nivel de producción y una creciente incertidumbre respecto del futuro de la empresa.
En ese contexto, ya realizaron distintas asambleas y medidas de fuerza para reclamar el pago de los haberes adeudados y exigir certezas sobre la continuidad laboral. Cabe resaltar que no es la única planta donde la empresa tiene conflictos ya que tomó medidas similares y hasta cierre totales en otros puntos del país.
