La llegada de 50.000 marroquíes el jueves pasado a la ciudad española de Ceuta, ubicada en el norte de África, generó tensiones entre España y varios países de la Unión Europea (UE). Mientras el presidente español, Pedro Sánchez, criticó la decisión de Italia de cerrar su libre paso marítimo y aéreo, la primera ministra italiana, Georgia Meloni, arremetió de nuevo y pidió junto a otros 22 estados una reunión "para dar respuesta europea a la inmigración clandestina".
El presidente español envió este sábado una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en la que aseguró que en menos de 48 horas logró "restablecer plenamente el control" y cuestionó el rol de sus pares de la UE. "Todo ello se ha logrado en estrecha coordinación con las autoridades marroquíes y con muy poco apoyo de otros estados europeos", indicó.
En su mensaje, Sánchez calificó de "desigual" la reacción de los países europeos, muchos de los cuales le mostraron "apoyo y solidaridad", pero otros no. "Sin embargo, otros han optado por atacar a España y pedir su exclusión temporal del espacio Schengen”, señaló, en un tiro por elevación a la decisión de Italia de suspender la libre circulación con España.
Para el mandatario español, la actitud de Italia y otros países como Dinamarca y Finlandia, fueron impulsadas por "prejuicios, noticias falsas, desconocimiento o intereses políticos".
La posición de Meloni
En contraposición, la primera ministra italiana también envió una carta a las autoridades europeas firmada junto a otros 22 estados del bloque para solicitar una reunión de emergencia. "No podemos permitir que los cruces masivos descontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea", indicaron en la misiva.
La propia Meloni anunció en sus redes sociales el envío de esta carta al afirmar que las imágenes de Ceuta "han demostrado una vez más cuán urgente es una respuesta europea a la inmigración clandestina". "La defensa de las fronteras exteriores de la Unión no es el interés de una sola Nación. Es una responsabilidad común de Europa", agregó en su mensaje.
