La histórica final de la Copa del Mundo de la FIFA que enfrentará a las selecciones de Argentina y España este domingo en Nueva Jersey, Estados Unidos, no solo paralizará los corazones de los hinchas, sino que también generará un fenomenal impacto económico en el sector gastronómico español. Según las estimaciones oficiales de la cámara Hostelería de España, se prevé que el gasto de los consumidores en los locales de ese país supere los 130 millones de euros durante la jornada del partido.
La cita mundialista, caracterizada por ser la más larga de la historia y contar con el mayor número de países participantes, viene funcionando como un potente motor para el consumo en el mercado europeo. Los bares españoles que transmiten los encuentros experimentan incrementos en sus ganancias de entre el 25% y el 30% en comparación con un día común de actividad. Este repunte se concentra fundamentalmente en aquellos comercios que diseñaron promociones específicas para la fecha, como menús cerrados o combos de comida rápida, los cuales agilizan el servicio y disparan la venta de bebidas como cerveza y gaseosas.
El presidente de la entidad española, José Luis Álvarez Almeida, destacó que el torneo viene demostrando que los grandes eventos deportivos se disfrutan compartidos en el espacio público y que las calles españolas se mantuvieron sumamente activas gracias a los hinchas que colmaron las veredas. Sin embargo, los empresarios del sector aclaran que este derrame no es parejo: mientras los bares con pantallas gigantes y espacio al aire libre sacan ventaja de las buenas temperaturas del verano europeo, los restaurantes tradicionales suelen sufrir una fuerte caída en sus reservas de mesa cuando los partidos se transmiten por televisión abierta.
Esta merma en los salones de los restaurantes se traduce en una oportunidad de crecimiento a través del servicio de entrega a domicilio. El aumento de las reuniones en los hogares para seguir la definición del campeonato posiciona al delivery como la principal herramienta de facturación para los establecimientos tradicionales. De un modo u otro, el sector comercial del país europeo descuenta que la previa del partido y los festejos posteriores estirarán la jornada de consumo, consolidando una facturación récord que aliviará las cuentas del comercio minorista.
Con información de EuropaPress.
