La vida de los futbolistas suele estar rodeada de lujos, viajes y exposición mediática. Sin embargo, detrás de esa imagen existen experiencias personales que muchas veces permanecen invisibles. En una reciente entrevista, Carolina Calvagni, esposa de Nicolás Tagliafico, habló sobre los prejuicios que enfrentan las parejas de los jugadores y reveló cómo impactó en su vida la mudanza a Europa.
Caro Calvagni contó cómo fue dejar Argentina para acompañar a Nicolás Tagliafico
La historia de Caro Calvagni y Nicolás Tagliafico atravesó un cambio importante cuando el defensor inició su carrera en el fútbol europeo. La exjugadora de hockey decidió dejar atrás su rutina en Argentina para acompañar al futbolista en esta nueva etapa profesional.
El primer destino de la pareja fue Ámsterdam, ciudad donde Tagliafico defendió los colores del Ajax. Aunque la experiencia representaba una oportunidad única, la adaptación estuvo lejos de ser sencilla.
Durante una conversación con Agustín Creevy, exjugador de Los Pumas, Calvagni recordó el impacto emocional que tuvo el cambio de país y el alejamiento de sus afectos más cercanos. “Estando en una ciudad nueva uno se toma el tiempo de recorrer, pero también significó el primer desapego de mi familia porque dejé todo, el club donde entrenaba y jugaba, para acompañarlo por decisión propia”, expresó. La decisión de comenzar una nueva vida en Europa implicó dejar atrás proyectos personales, amistades y actividades que formaban parte de su día a día.
Los prejuicios sobre las parejas de futbolistas, según Caro Calvagni
Uno de los puntos más destacados de la entrevista estuvo relacionado con los estereotipos que suelen recaer sobre las parejas de los deportistas profesionales.
Según explicó Caro Calvagni, existe una mirada simplificada que asocia el bienestar únicamente con la estabilidad económica o los privilegios que puede ofrecer la carrera de un futbolista. “Se cree que, porque hay recursos, ya sea dinero o lo que sea, eso va a ser la felicidad y es todo lo que necesitás en la vida. Pero llega un momento en que el dinero no es todo. Realmente, no lo es”, afirmó.
La reflexión apunta a una realidad que muchas veces queda fuera del foco mediático. Detrás de los viajes, las mudanzas y las oportunidades internacionales también aparecen desafíos emocionales, períodos de soledad y procesos de adaptación complejos. Para Calvagni, la felicidad no depende únicamente de las comodidades materiales, sino también de contar con objetivos personales, vínculos cercanos y proyectos propios.
La difícil adaptación de Caro Calvagni en Europa
La esposa de Tagliafico también relató algunos de los momentos más difíciles que atravesó durante sus primeros años en los Países Bajos. La diferencia cultural, el clima y la distancia con sus seres queridos influyeron en su estado de ánimo. Con el paso del tiempo, la rutina comenzó a volverse cada vez más pesada.
“Allá no había luz, hacía frío... y yo lo único que hacía era esperar a Nico para tomar unos mates. Todos los días eran lo mismo. Se volvió muy monótono. Yo no podía más”, recordó. Esa situación la llevó a atravesar un período de profunda angustia y falta de motivación. “Me sentía vacía, no tenía un propósito”, reconoció durante la entrevista.
Además, cuestionó la idea de que las parejas de los futbolistas llevan una vida despreocupada. “La gente piensa: ‘Bueno, tenés plata y vivís de compras o de viaje’. Pero la realidad no es así. La vida es otra cosa”, sostuvo.
Cómo encontró un nuevo propósito lejos del fútbol
Frente a esa situación, Caro Calvagni decidió impulsar un proyecto propio que le permitiera recuperar su independencia y enfocarse en nuevos objetivos. La exdeportista creó una marca de indumentaria deportiva, una iniciativa que se transformó en una herramienta fundamental para su bienestar emocional. “Necesitaba hacer algo por mi salud mental. Porque nosotras, las esposas de los futbolistas, pasamos mucho tiempo solas aunque estemos acompañando. Yo necesitaba trabajar en algo, poner mi cabeza a funcionar. Necesitaba un objetivo”, explicó.
Su testimonio abrió una conversación sobre las experiencias que atraviesan muchas parejas de deportistas de alto rendimiento y puso en evidencia una realidad que suele quedar oculta detrás de los éxitos deportivos y la exposición pública.
