Las fuerzas armadas iraníes lanzaron el jueves ataques contra infraestructuras militares estadounidenses en los Estados vecinos del Golfo, tras los ataques de Washington contra las provincias costeras del sur y del este de Irán, lo que ha puesto aún más a prueba el acuerdo de alto el fuego, en vigor desde hace tres semanas.
Irán también se preparaba este jueves para enterrar a su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, en el santuario más sagrado del país, situado en Mashhad, al noreste, como colofón a una semana de procesiones fúnebres masivas y manifestaciones. Jamenei murió en un ataque aéreo estadounidense el primer día de la guerra, el 28 de febrero.
La Fuerza Aérea iraní está utilizando aviones MiG-29 para "proteger los cielos sobre el cortejo fúnebre" en Mashhad, según informó la agencia de noticias Fars.
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Los precios del petróleo, que se habían disparado ante la preocupación por el impacto de los nuevos ataques sobre el suministro mundial, retrocedieron el jueves mientras los inversores sopesaban si el recrudecimiento era táctico y temporal o si podría augurar un colapso total del alto el fuego.
El ejército estadounidense afirmó el miércoles que sus últimos ataques contra Irán tenían como objetivo mantener abierto el estrecho de Ormuz, tras señalar que las fuerzas iraníes habían atacado tres petroleros en la zona.
El ataque se produjo horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara que consideraba que el alto el fuego provisional con Irán había "terminado".
Las autoridades iraníes afirmaron que los ataques estadounidenses habían causado la muerte de 14 personas y dejado 78 heridos en cinco provincias los días 8 y 9 de julio, según informaron los medios estatales.
La agencia Fars señaló que un ataque estadounidense había alcanzado un puente ferroviario utilizado para el comercio con Rusia y China.
El jueves por la mañana se escucharon varias explosiones en la provincia iraní de Bushehr y en Bandar Abbas, una ciudad portuaria situada en el estrecho de Ormuz, en la costa sur de Irán, según informó la agencia de noticias semioficial Mehr.
En Bushehr se encuentra una central nuclear construida por Rusia y un responsable local declaró posteriormente a los medios estatales que un proyectil estadounidense había impactado en la zona perimetral de la instalación. El perímetro ya había sido alcanzado en varias ocasiones durante el conflicto actual antes del alto el fuego del 8 de abril.
Los ataques estadounidenses también alcanzaron una instalación militar y un muelle pesquero en la provincia de Bushehr, según afirmó su vicegobernador, aunque no se registraron víctimas.
ATAQUES CONTRA FUERZAS MILITARES EEUU EN QATAR, KUWAIT Y BAHREIN
El ejército iraní afirmó en un comunicado difundido por los medios estatales que había lanzado ataques contra sistemas Patriot estadounidenses con drones en Kuwait, una instalación de alerta temprana en Catar (antena de satélite) y un depósito de combustible del ejército estadounidense en Baréin.
Kuwait afirmó que sus fuerzas armadas se habían enfrentado a un misil de crucero, tres misiles balísticos y diez drones en su espacio aéreo, y que una persona había resultado herida.
Las sirenas también sonaron en Jordania el jueves después de que se detectaran misiles lanzados desde Irán en el espacio aéreo jordano, según informó la agencia estatal de noticias, citando al portavoz del Gobierno. Se interceptaron ocho misiles, sin que se registraran heridos ni daños, según la agencia de noticias.
Qatar, que alberga la mayor base militar estadounidense de la región y que a menudo ha mediado entre Washington y sus adversarios, entre ellos Teherán, hizo un llamamiento a volver a la vía diplomática.
En una conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, el primer ministro de Catar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman al-Thani, también condenó los ataques contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz.
Aunque Irán no ha reivindicado la autoría de los ataques a los buques, los analistas afirman que Teherán recurre a este tipo de acciones para ganar ventaja en las negociaciones.
El estrecho de Ormuz gestionaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo antes de que estallara la guerra el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Desde entonces, Teherán ha asumido el control efectivo del estrecho, lo que le ha permitido forzar un punto muerto en su enfrentamiento con el ejército más poderoso del mundo.
"Estados Unidos aún tiene que aprender que la intimidación y el incumplimiento de sus compromisos ya no salen impunes. Que quede claro: si atacáis, recibiréis una respuesta", escribió el principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, en X.
"El estrecho de Ormuz solo se reabrirá según las condiciones de Irán, no a través de las amenazas de Estados Unidos".
"REPRESALIA"
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirmó el miércoles que sus fuerzas habían atacado aproximadamente 90 objetivos militares iraníes, entre los que se incluían sistemas de defensa aérea, medios de vigilancia costera, instalaciones de almacenamiento de misiles y drones, capacidades navales e infraestructura logística militar a lo largo de la costa iraní.
"Estados Unidos responsabiliza a Irán de la reciente agresión injustificada contra buques mercantes y tripulaciones civiles que navegaban libremente por una vía navegable internacional vital", afirmó el CENTCOM en un comunicado.
"Se trata de una represalia por el bombardeo de buques perpetrado ayer por Irán. ¡Si vuelve a ocurrir, la cosa se pondrá mucho peor!", escribió Trump el miércoles en su plataforma Truth Social.
Sin embargo, el mandatario estadounidense, que asistía a una cumbre de la OTAN en Turquía, también afirmó que no creía que los últimos ataques militares derivaran en un conflicto en toda regla con Irán.
"Cualquier cosa que ocurra terminará muy rápidamente… y solo servirá para que todo sea más seguro, incluido el petróleo", declaró a los periodistas en Ankara.
Cuando se le preguntó el miércoles, antes de la cumbre de la OTAN, si el memorando de entendimiento con Irán había llegado a su fin, Trump respondió: "Es una pregunta muy interesante. En mi opinión, creo que se ha acabado. No quiero tratar con ellos".
"Si llegamos a un acuerdo con Irán, no estoy seguro de que vaya a durar", añadió Trump más tarde.
Con información de Reuters
