Cuatro Estados europeos acusaron el jueves a Rusia de intentar borrar el recuerdo de los crímenes del líder soviético Iósif Stalin contra su propio pueblo, después de que se desmanteló en Siberia un memorial dedicado a los rusos y otras personas ejecutadas por su policía secreta.
Los residentes de la ciudad de Tomsk se despertaron el domingo y descubrieron que un monumento dedicado a las víctimas de la policía secreta de Stalin, que incluía la denominada "Piedra del Dolor" y un arco conmemorativo, había sido desmantelado durante la noche.
El monumento de Tomsk se construyó en el lugar donde se sospecha que hay una fosa común de personas fusiladas por la policía secreta NKVD, cuyo antiguo edificio de prisiones ahora convertido en museo domina la zona.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
El memorial estaba dedicado a las personas asesinadas en diversos periodos de la historia soviética, incluido el "Gran Terror" de Stalin de 1937-38, en el que fueron ejecutadas cerca de 700.000 personas, según estimaciones oficiales conservadoras.
"Expresamos nuestra enérgica protesta contra este acto bárbaro y exigimos la restauración en Tomsk de este lugar de memoria", reza una declaración de las embajadas de Polonia, Estonia, Lituania y Letonia dirigida al Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
En ella se indicaba que también se habían retirado las lápidas conmemorativas de sus propios ciudadanos asesinados durante el "Gran Terror".
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia no hizo comentarios inmediatos sobre la declaración.
Moscú se ha quejado de lo que ha calificado como la destrucción inmoral de monumentos al ejército soviético en Polonia y en los tres países bálticos que, afirma, fueron liberados de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial por el Ejército Rojo a un enorme costo.
Los cuatro países —todos los cuales están ayudando a Ucrania a defenderse de Rusia— consideraban al Ejército Rojo como ocupantes más que como liberadores.
(Edición de Timothy Heritage; Editado en Español por Ricardo Figueroa)
