La provincia de Formosa consolida su perfil como polo de energía renovable: tras la confirmación de una inversión privada de USD 147 millones, el territorio pasará a tener seis nuevos partes solares. El anuncio lo destacó el gobernador Gildo Insfrán durante la 53º apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura provincial.
“Formosa tiene una radiación solar que hace que los proyectos sean sumamente factibles. Pero, sobre todo, encontramos una infraestructura de transporte que permite inyectar esa energía al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) de manera eficiente”, expresó a medios locales el presidente de Ambiente y Energía, Gastón Tzarovsky.
La provincia no fue elegida azarosamente sino que la misma respondió a un análisis integral que combinó tres pilares: previsibilidad institucional, estabilidad social y rentabilidad técnica.
Formosa ya cuenta con el parque solar de Ingeniero Juárez, que se encuentra activo, junto al ambicioso proyecto en Las Lomitas, ambos impulsados por la firma MSU Green Energy. En esta oportunidad, la empresa Ambiente y Energía sumará seis nuevos parques con una capacidad de 170 MW de potencia solar.
Formosa en condiciones de recibir inversiones
El Presidente de Recursos y Energía Formosa Sociedad Anónima (REFSA), Fernando De Vido, indicó que las inversiones se dan en la provincia por las condiciones y la infraestructura eléctrica acorde. "Formosa cuenta con una Estación Transformadora principal de 500/132 kV con 600 MVA de potencia instalada, 12 estaciones transformadoras distribuidas estratégicamente en el territorio y más de 557,9 km de líneas de alta tensión (132 kV). Sin esta estructura, ningún parque solar se podría instalar en nuestra provincia”, expresó a medios locales.
El proyecto apunta a un desarrollo territorial equitativo en el que se suman otros 545 kilómetros de líneas de media tensión. La primera etapa contempla una capacidad de 80 MW con una inversión de USD 64,5 millones, distribuidos en Pirané (25 MW – USD 19,3 millones), Laguna Blanca (30 MW – USD 25,4 millones) e Ibarreta (25 MW – USD 19,8 millones).
La segunda etapa sumará otros 90 MW mediante un desembolso equivalente, localizándose en Clorinda (50 MW – USD 41,7 millones), Formosa Capital (15 MW – USD 15,7 millones) y General Güemes (25 MW – USD 25,1 millones). La distribución no es azarosa: aprovecha la línea de 132 kV que recorre la Ruta Nacional 81 hacia el oeste en la que se facilitará la inyección de energía en los puntos de mayor consumo diurno, cuando la demanda de refrigeración en la provincia alcanza sus picos máximos.
El impacto en la provincia
Tzarovsky destacó que la colaboración del Gobierno provincial fue determinante y celebró el trabajo en conjunto con el ministerio de Economía, Jorge Ibáñez. El CEO destacó que la seguridad jurídica, y la paz social de la provincia fueron factores decisivos a la hora de realizar la inversión.
En términos de impacto socioeconómico, la inversión se distribuye en un 65% para equipamiento (paneles, inversores y seguidores solares) y un 35% para obra civil y montaje. Solo en la obra de Pirané, se estima la contratación de 280 trabajadores en los momentos de mayor actividad, con un efecto multiplicador de 500 empleos indirectos.
Además la empresa tiene el compromiso que el 90% de la mano de obra será local. La firma se encargará de capacitar a los trabajadores locales en tecnologías que hoy son tendencia mundial, dejando como legado una industria regional capaz de realizar el mantenimiento de estos parques y desarrollar instalaciones domiciliarias.
De este modo, Formosa avanza hacia un futuro en el que no solo produce energía, sino que también exporta conocimiento técnico, afirmándose como el nuevo polo energético del Norte Grande.
