Boca Juniors vive un momento único como hace tiempo no sucedía. Buenos resultados futbolísticos, la reciente victoria en el Superclásico contra River y un mercado de pases que promete sorpresas. Después del regreso de Leandro Paredes, el club comandado por Juan Román Riquelme tiene en marcha un segundo operativo que apunta a lo más alto: sumar a Paulo Dybala. Y las últimas horas trajeron información que eleva la temperatura de una historia que podría tener un desenlace histórico.
El periodista de TyC Sports, Tato Aguilera, especializado en el seguimiento diario de Boca, fue directo al punto: "Boca quiere que Paulo Dybala esté acá en junio. Si Dybala decide volver a Argentina, la oferta de Boca estará sobre la mesa y solo queda que el jugador acepte".
La frase no deja margen para la interpretación. El xeneize no está sondeando ni tanteando el terreno. Ya tiene una propuesta económica definida y espera que junio sea el mes en que todo se resuelva. La pelota, en este caso, está del lado de Dybala.
Familia y fútbol
El elemento que le da un giro completamente diferente a esta historia es el factor personal. Paulo Dybala y su esposa, Oriana Sabatini, tienen una hija pequeña en común, y según la información que circula en el entorno del jugador, la pareja quiere que su hija crezca en Argentina.
Las propias palabras de Oriana Sabatini graficaron el clima familiar que rodea la decisión: "Yo soy de River porque mi papá lo es, pero yo quiero que mi marido haga lo que le haga feliz". Una señal clara de que en la familia no hay vetos ni condicionamientos, sino apoyo a lo que el jugador sienta que es mejor para todos.
La promesa que sacude a todo Boca
A ese contexto familiar se suma un dato que proviene del medio partidario Planeta Boca y que encendió la ilusión xeneize: Paulo Dybala le hizo una promesa a Juan Román Riquelme. Según esa información, La Joya se comprometió a comunicarle al presidente del club si decide vestir la camiseta azul y oro ni bien termine la temporada europea y antes de que arranque el Mundial.
La promesa tiene un correlato en declaraciones públicas del capitán de Boca, Leandro Paredes, en un reciente stream junto a Davo Xeneize y Gastón Edul. El 5 aseguró que Dybala "tiene ganas" de jugar en La Bombonera.
El contrato que vence y la competencia que acecha
El contexto europeo también empuja hacia una definición. Dybala está a punto de quedar libre: no hay conversaciones activas con la Roma para renovar el vínculo, y los medios italianos señalan que el club quiere que acepte una reducción salarial considerable, algo que generó rispideces y que hace prever que cada parte seguirá su camino a partir de junio.
En ese escenario, Boca no es el único que lo sigue. Desde Italia informaron que un club de Medio Oriente estaría dispuesto a ofrecerle lo que sería, según esas fuentes, el último gran contrato de su carrera. También el Milan aparece como posible destino, aunque su interés estaría condicionado a la posible salida de Rafael Leão.
Ante esa competencia, Boca apuesta por lo que ningún petrodólar puede comprar fácilmente: la posibilidad de volver a casa, de ver crecer a su hija en Argentina, de jugar en La Bombonera y de ser parte de un proyecto que ya recuperó a Paredes y que sueña con dar el golpe de mercado más importante de los últimos años.
