La provincia de Misiones avanza con una de las obras energéticas más relevantes de los últimos años, con la construcción de una nueva línea de alta tensión de 132 kV y una estación transformadora en la zona centro, que permitirá mejorar el abastecimiento eléctrico y acompañar el crecimiento productivo regional.
En ese marco, el gobernador Hugo Passalacqua encabezó una visita técnica en el inicio formal de la obra correspondiente a la Línea de Alta Tensión 132 kV San Isidro – Leandro N. Alem – Oberá II. La recorrida se llevó a cabo en el sector del obrador, donde ya se observan avances iniciales, con bases construidas y otras en proceso, además de la presentación del trazado completo y los detalles técnicos del proyecto.
La infraestructura contempla la instalación de tres obradores estratégicos en las localidades de Fachinal, Cerro Azul y Leandro N. Alem, lo que permitirá organizar el desarrollo de los trabajos en distintos frentes. Según las estimaciones, la primera etapa de la obra, que incluye el tramo hasta Leandro N. Alem, estaría finalizada en marzo de 2027.
Durante la actividad, el mandatario provincial destacó la importancia de este tipo de inversiones, señalando que si bien muchas veces no son visibles para la sociedad, representan un avance estructural para el desarrollo económico. En ese sentido, remarcó que la obra permitirá potenciar la actividad industrial en la zona centro y generar nuevas oportunidades de empleo.
Desde el Gobierno provincial subrayaron que la iniciativa impactará en más de 300 mil beneficiarios, entre directos e indirectos, y contribuirá a dinamizar la economía regional. El ministro de Energía, Paolo Quintana, explicó que el proyecto permitirá cubrir la demanda energética de la región durante los próximos 20 años, lo que implica una planificación de largo plazo orientada a garantizar el crecimiento sostenido.
En términos productivos, la obra resulta clave para sectores como la industria forestal, los secaderos de yerba mate y té, talleres y otras actividades que dependen de un suministro eléctrico estable. Actualmente, en varias localidades de la zona, el servicio presenta limitaciones que afectan la productividad, por lo que la nueva infraestructura permitirá mejorar la calidad y confiabilidad del suministro.
El proyecto incluye la construcción de más de 600 estructuras a lo largo de la traza, que abarcará localidades como Leandro N. Alem, San Javier, Oberá e Itacaruaré, además de las colonias cercanas. La nueva línea permitirá aumentar la disponibilidad de energía, reducir interrupciones y responder de manera más eficiente a los picos de demanda, tanto en períodos de altas temperaturas como en momentos de mayor actividad económica.
Desde el punto de vista técnico, la obra contempla una inversión de aproximadamente 72 millones de dólares, financiada mediante un crédito de la Corporación Andina de Fomento, y un plazo de ejecución de dos años. El desarrollo incluye la ampliación de las estaciones transformadoras de San Isidro y Oberá II, la construcción de una nueva estación en Leandro N. Alem y la instalación de 116 kilómetros de línea aérea de alta tensión.
El tendido se dividirá en dos tramos: uno de 80 kilómetros de doble terna entre San Isidro y Leandro N. Alem, y otro de 36 kilómetros de simple terna entre Leandro N. Alem y Oberá, con previsión para futuras ampliaciones. Además, se utilizarán estructuras de hormigón armado y tecnología de conducción que permitirá transportar mayores volúmenes de energía con menores pérdidas.
Otro aspecto destacado es el impacto laboral de la obra, ya que se estima que más del 80% de la mano de obra será local, proveniente de los municipios atravesados por la traza, lo que contribuirá a fortalecer el empleo en la región.
Asimismo, la infraestructura está diseñada para integrar futuras fuentes de generación renovable impulsadas en la provincia, lo que permitirá diversificar la matriz energética y mejorar la sustentabilidad del sistema.
