Al menos 52 combatientes murieron en enfrentamientos entre dos grupos guerrilleros que se disputan el control territorial de una región selvática del sureste de Colombia, estratégica para la producción y el tráfico de cocaína, informó el jueves una de las facciones rebeldes implicadas en los combates.
Los enfrentamientos, los más violentos de los últimos meses, se produjeron en las selvas del departamento del Guaviare, reportó la facción de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dirigida por Alexander Díaz Mendoza, alias 'Calarcá Córdoba', que combatió con el grupo de Néstor Gregorio Vera, más conocido por su nombre de guerra como 'Iván Mordisco'.
"Después de tres horas de combates, el enemigo se retira dejando cincuenta bajas en el campo de combate y llevando gran cantidad de heridos. Honor y Gloria a dos de nuestros camaradas caídos", dijo un comunicado de la facción de Díaz Mendoza que reportó el decomiso de fusiles, ametralladoras y municiones al grupo rival.
Reuters no pudo verificar en forma independiente la cifra de 52 muertos reportada por la facción guerrillera.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó los combates en la zona en su cuenta de X, al igual que el Ejército, pero no reportaron cifras de muertos.
"Las estructuras criminales de alias Mordisco y Calarcá se enfrentaron entre sí (...) por disputas de narcotráfico, extorsión y otras economías ilícitas", dijo el funcionario al anunciar el desplazamiento de tropas del ejército a la zona para proteger a la población civil.
La guerrilla liderada por Díaz Mendoza mantiene un diálogo de paz con el presidente Gustavo Petro, pero la de Vera continúa sus hostilidades luego de que el Gobierno suspendió un cese al fuego bilateral.
Las ahora facciones rivales rechazaron un acuerdo de paz de 2016 que permitió que unos 13.000 integrantes de las FARC abandonaran la lucha armada y se reintegraran a la sociedad tras deponer las armas.
El conflicto armado de más de seis décadas, financiado principalmente por el narcotráfico y la minería ilegal, ha dejado más de 450.000 muertos y millones de desplazados, mientras los esfuerzos de paz de Petro no avanzan.
Los combates se registran antes de las elecciones presidenciales del domingo, en las que los colombianos irán a las urnas para elegir el sucesor del mandatario izquierdista Gustavo Petro.
Con información de Reuters
