La inversión de 147 millones de dólares anunciada para el desarrollo de seis parques solares en Formosa comenzó a avanzar hacia su etapa de ejecución concreta. Los proyectos de Pirané y Laguna Blanca, que forman parte de la primera fase del plan energético, ya cuentan con cronogramas definidos y fechas previstas para su entrada en operación comercial, prevista entre abril y mayo de 2027.
La iniciativa fue presentada por el gobernador Gildo Insfrán durante la apertura de sesiones legislativas de este año, cuando destacó la decisión de la empresa Ambiente y Energía de invertir en la provincia para desarrollar infraestructura destinada a la generación de energía renovable. Según remarcó entonces el mandatario, el desembarco de este tipo de proyectos es posible gracias a la infraestructura energética construida por el Estado provincial durante los últimos años.
Los parques de Pirané y Laguna Blanca serán los primeros en ponerse en marcha dentro de un programa que contempla seis emprendimientos distribuidos en distintas localidades formoseñas. En el caso de Pirané, se prevé la construcción de un parque solar de 25 megavatios con una inversión estimada en 19,3 millones de dólares. Laguna Blanca, por su parte, contará con una planta de 30 megavatios que demandará una inversión de 25,4 millones de dólares.
Junto con el proyecto previsto para Ibarreta, ambos emprendimientos integran la primera etapa del plan, que totaliza una capacidad instalada de 80 megavatios y una inversión superior a los 64 millones de dólares. El objetivo es fortalecer la participación de Formosa en la generación de energía renovable y avanzar en la diversificación de la matriz energética provincial.
De acuerdo con los cronogramas difundidos por la empresa, durante los próximos meses se desarrollarán las etapas administrativas y técnicas necesarias para el inicio formal de las obras. Entre ellas figuran las gestiones ante el Ministerio de Energía de la Nación y CAMMESA, la obtención de prioridades de despacho, la firma de contratos de venta de energía y la finalización de los estudios de ingeniería e interconexión eléctrica.
Las obras civiles comenzarán en agosto y se extenderán hasta marzo de 2027. Esta etapa incluirá movimiento de suelos, apertura de caminos internos, construcción de cercos perimetrales y ejecución de las líneas de interconexión eléctrica.
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Según las estimaciones de la empresa, solamente en Pirané se requerirá la contratación de alrededor de 280 trabajadores durante el pico de actividad, mientras que el movimiento económico asociado podría generar cerca de 500 empleos indirectos. La firma ya inició procesos de búsqueda laboral en la provincia y se comprometió a que el 90% de la mano de obra contratada sea local.
Entre noviembre de 2026 y enero de 2027 se llevará adelante el montaje de los principales componentes de las plantas, incluyendo las estructuras móviles que permiten orientar los paneles hacia el sol, los paneles fotovoltaicos, los inversores y los centros de transformación.
Posteriormente se realizarán las pruebas de funcionamiento y la puesta en marcha de los sistemas de monitoreo y control, una etapa clave antes de comenzar la inyección de energía al sistema eléctrico.
Desde REFSA destacaron que la viabilidad de estas inversiones está estrechamente vinculada al desarrollo de infraestructura energética realizado por la provincia durante las últimas décadas. El presidente de la empresa, Fernando De Vido, recordó que Formosa cuenta con una estación transformadora de 500/132 kV, doce subestaciones distribuidas en el territorio y más de 557 kilómetros de líneas de alta tensión.
Según explicó, esta red permite garantizar la conexión de los nuevos emprendimientos al sistema eléctrico y fue uno de los factores determinantes para que Ambiente y Energía eligiera a Formosa como destino de inversión.
