Alemania comprará misiles de crucero Tomahawk a Estados Unidos y los desplegará en territorio alemán, según anunció el jueves el canciller Friedrich Merz, en un giro que pasa de los despliegues previstos por Washington a una capacidad de ataque de largo alcance propia de Alemania.
Merz comunicó a los diputados que cerró el acuerdo con el Gobierno estadounidense en los márgenes de la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, y añadió que las reuniones del martes y el miércoles habían superado sus expectativas.
"Estamos subsanando una laguna estratégica fundamental en nuestra defensa, al tiempo que trabajamos para desarrollar nuestros propios sistemas europeos y desplegarlos en Europa", afirmó.
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Según fuentes del Gobierno alemán, Washington se comprometió a conceder en agosto la autorización para que Alemania adquiera misiles Tomahawk y los correspondientes lanzadores terrestres Typhon, en una carta de intenciones firmada el martes.
El número de misiles y lanzadores que Alemania adquirirá no fue revelada, ya que se trata de información clasificada. La compra parece encajar con la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que los aliados europeos paguen por su propia seguridad, por ejemplo, comprando armas estadounidenses.
El futuro del suministro de Tomahawks había quedado en el aire después de que Trump anunciara en mayo que reduciría la presencia militar en Alemania. Esto se interpretó como la cancelación de un plan del gobierno anterior para desplegar en Alemania un batallón estadounidense equipado con estos misiles.
Se trataba de una solución provisional que serviría como un potente elemento disuasorio frente a Rusia mientras los europeos desarrollaban su propia versión de este tipo de armas.
Alemania fabrica sus propios misiles de crucero, los Taurus, pero su alcance, de unos 500 kilómetros, es entre tres y cinco veces menor que el de los Tomahawk.
Con información de Reuters
