Una cobertura de rutina terminó en un episodio violento que generó indignación entre periodistas y televidentes. Lo que comenzó como un móvil informativo en Rosario de Telefe, rápidamente escaló a una escena tensa cuando un efectivo policial reaccionó de manera inesperada contra un trabajador de prensa.
Cubrían una pérdida de gas
Todo ocurrió en el barrio Echesortu, donde distintos medios cubrían una explosión en una cámara de electricidad subterránea ubicada en Mendoza al 3800. El hecho había provocado un fuerte olor a quemado y la presencia de humo, lo que motivó un importante operativo de seguridad en la zona.
Como indica el protocolo, la policía estableció un cordón para resguardar el área mientras personal técnico evaluaba el desperfecto. En paralelo, equipos de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y de Litoral Gas trabajaban para determinar los pasos a seguir, ya que la falla también afectó el suministro en comercios cercanos.
El ataque de la policía al camarógrafo
En ese contexto, el móvil del programa De 12 a 14 registraba en vivo la llegada de una cuadrilla técnica. Fue entonces cuando el camarógrafo giró su equipo para captar ese momento y, de forma sorpresiva, uno de los policías reaccionó con violencia.
Primero lo empujó, y ante la sorpresa general, lejos de detenerse, lo tomó del cuello. La situación generó un inmediato repudio por parte de los cronistas presentes, que no entendían la reacción del efectivo, sobre todo porque, según remarcaron, en ningún momento se había vulnerado el perímetro de seguridad.
La tensión fue tal que otros policías tuvieron que intervenir para calmar a su compañero. Sin embargo, la escena no terminó ahí. El agente, visiblemente alterado, tomó su teléfono celular, simuló una llamada y se refugió dentro de un patrullero para evitar seguir siendo filmado.
A pesar de ese intento, las imágenes ya habían quedado registradas. Varios canales estaban transmitiendo en vivo, por lo que el episodio se viralizó rápidamente y generó una fuerte repercusión.
Lo que debía ser una cobertura informativa sobre un incidente técnico terminó convirtiéndose en un caso de violencia contra la prensa. Un episodio que vuelve a poner en debate el rol de las fuerzas de seguridad y el respeto por el trabajo periodístico en la vía pública.
