La nueva programación del streaming de Carnaval arrancó con todo, pero también dejó uno de los escándalos más rápidos del año. En cuestión de horas, una de las incorporaciones más llamativas quedó afuera y generó un verdadero revuelo en el mundo del espectáculo.
¿Quién es la figura de América que fue echada de Carnaval?
Se trata de Marcela Tauro, figura de América, que debutó el martes en Fractura expuesta, el ciclo de Mariana Brey, y prácticamente al día siguiente ya no formaba parte del programa. Lo que empezó como una apuesta fuerte terminó en un inesperado “debut y despedida”.
El ciclo vespertino se estrenó con buena energía, presentaciones y un panel renovado. Tauro había sido convocada para sumarse a un espacio que buscaba darle un giro a la propuesta anterior, en la que también habían pasado nombres como Cinthia Fernández. Su llegada había sido celebrada tanto al aire como en redes.
Sin embargo, la calma duró poco. El jueves, en el stream de Bondi que conduce Ángel de Brito, se conoció la noticia que nadie esperaba: la periodista ya no seguía en el programa. Rápidamente empezaron a circular distintas versiones sobre los motivos de su salida.
¿Por qué Marcela Tauro no sigue más en Carnaval?
En un primer momento, se habló de una decisión de la producción de Carnaval. También se deslizó que algunos comentarios al aire, como un ranking de políticos que generó ruido, podrían haber influido. Incluso se mencionaron posibles tensiones internas.
Pero con el correr de las horas, la propia Tauro salió a aclarar la situación y llevó tranquilidad. Según explicó, su salida no tuvo que ver con conflictos en el ciclo, sino con una cuestión contractual.
Desde América, canal donde trabaja actualmente, le habrían exigido exclusividad. Tauro es conductora de Infama y panelista de Intrusos, dos programas clave de la señal, y esa condición hizo imposible su continuidad en el streaming.
Así, lo que parecía una incorporación de peso terminó durando apenas un suspiro. Un debut con expectativas, una salida exprés y una historia que refleja, una vez más, las tensiones entre la televisión tradicional y las nuevas plataformas.
