Feinmann le respondió a la presidenta de Mexico: "Es..."

Eduardo Feinmann habló por primera vez tras la repercusión que tuvieron sus repudiables dichos contra México.

08 de julio, 2026 | 21.04

Eduardo Feinmann fue ampliamente repudiado por el pueblo mexicano en los últimos días, luego de sus expresiones más que deleznables sobre el país norteamericano. "Detesto a los mexicanos. Los detesto con mi alma. El ‘ahorita’ ese se lo puede meter en el orto", expuso el reconocido periodista previo al duelo entre el país norteamericano e Inglaterra, por los octavos de final del Mundial 2026.

"La envidia que los mexicanos le tienen a los argentinos, no solamente en el fútbol, en todo... Quieren ser como nosotros y no les da el piné. Y menos en fútbol, que la verdad son de madera", concluyó. Esto devino en críticas hasta de la propia presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que lo tildó de "pseudo-periodista". Ante la enorme ola de críticas, Feinmann hizo un descargo este miércoles en su programa de A24.

Hasta Claudia Sheinbaum, presidenta de México, le respondió a Feinmann.

¿Qué dijo Feinmann sobre sus dichos de los mexicanos?

Para abrir la más reciente emisión de su ciclo, expuso: "Hice un comentario que generó un enojo de millones de mexicanos. Y la verdad que tienen razón en enojarse conmigo. Quiero ser muy claro: no fue un comentario xenófobo, no fue un mensaje de odio, estábamos hablando de fútbol".

Tras sostener que "los mexicanos en el fútbol son tan pasionales como los argentinos en el fútbol", señaló que sus palabras no estuvieron dirigidas "contra el pueblo mexicano, de ninguna manera" y que "quienes me conocen saben que no es mi manera de pensar, ni tampoco de actuar". De todos modos, reconoció: "Cuando las palabras de uno lastiman a personas que nunca fueron el destinatario del mensaje, corresponde aclararlo. Y lo hago de corazón, lo hago con el corazón en la mano. Es más, si pudiera tener aquí la bandera de México, la tendría".

Seguido a ello, elogió la cultura mexicana: "México me parece que es mucho más que un Gobierno, mucho más que una discusión política, mucho más que una rivalidad futbolística. Es un país con una historia tan extraordinaria, con una cultura admirada por todo el mundo, con un pueblo orgulloso de sus raíces; de su familia; de la bandera; las tradiciones, cosa que yo admiro profundamente de ese pueblo".

"Si algún mexicano sintió que mis palabras lo estaban alcanzando personalmente, quiero decirles que ese no fue el sentido de lo que dije. El fútbol despierta pasiones, yo también las tengo, en un momento del vivo televisivo puede pasar. Pero una pasión deportiva me parece que nunca debería confundirse con el desprecio hacia un pueblo, porque lo que yo no tengo es desprecio por el pueblo mexicano", concluyó.