Granja Tres Arroyos suspende a 200 trabajadores y profundiza el pago de salarios en cuotas

La empresa avícola más grande del país no puede salir a flote de una crisis que comenzó en 2024. El año pasado, cerca de 400 trabajadores dejaron la firma. 

11 de abril, 2026 | 18.19

Granja Tres Arroyos, una de las firmas líderes del sector en el país, formalizó la suspensión de alrededor de 200 trabajadores en su planta ubicada en la localidad de La Lonja, partido de Pilar. Esta medida, que se extenderá por un período de 180 días, representa un nuevo escalón en una crisis financiera y productiva que la empresa arrastra desde 2024.

Según informó el portal Infogremiales, el esquema implementado por la firma implica una drástica reducción de la actividad laboral: los operarios afectados trabajarán solo tres días a la semana, en lugar de los cinco habituales. En este escenario, los trabajadores denunciaron que las jornadas de inactividad debido a la suspensión serán abonadas únicamente al 50% del salario.

A este recorte se suma la persistencia del pago de salarios en cuotas, una modalidad que está asfixiando la economía de los hogares que dependen de la firma. Esta práctica, que la empresa mantiene de forma irregular desde hace más de un año, se volvió una constante a pesar de los reclamos gremiales. Dentro de este panorama crítico para una compañía que concentra alrededor del 20% de la producción de pollo del país, los empleados manifiestan que se sienten "a la deriva" ante la falta de respuestas por parte de la representación sindical.

Ajuste, despidos y salarios en cuotas

La tensión en la avícola ya había escalado este año en las plantas de Pilar y Concepción del Uruguay. En enero, los trabajadores realizaron protestas denunciando deudas que incluían horas extras, vacaciones y el medio aguinaldo. En la planta de Concepción del Uruguay, donde peligran unos 700 puestos de trabajo, la empresa llegó a justificar la falta de pago de salarios argumentando que los fondos disponibles debían destinarse prioritariamente a alimentar a las aves en las granjas.

Durante el año 2025, la reestructuración de la compañía ya había provocado una sangría importante en su plantilla: cerca de 400 trabajadores dejaron la empresa, entre despidos y retiros voluntarios, según fuentes sindicales. En paralelo, la firma avanzó con el cierre de su planta Béccar en Concepción del Uruguay y trasladó a unos 270 operarios a otras instalaciones (como la planta La China), en un intento fallido por reducir costos operativos y recomponer su flujo financiero.

Pero la situación actual no es un hecho aislado, sino el desenlace de un proceso de deterioro que comenzó a fines de 2024, cuando Tres Arroyos presentó un procedimiento preventivo de crisis ante el Ministerio de Trabajo alegando severas dificultades financieras. Desde entonces, cientos de trabajadores fueron desvinculados y los salarios comenzaron a percibirse de manera escalonada, un mecanismo que inicialmente fue aceptado por los obreros de forma excepcional, aunque terminó por perpetuarse en el tiempo.