La semana pasada el equipo económico había anticipado, durante la presentación del Programa Financiero 2026-2027, que utilizaría reservas compradas al Banco Central para atender compromisos de deuda. Lo que sí llamó la atención fue que, con esta nueva compra, el Tesoro acumuló adquisiciones por unos 6.783 millones de dólares en lo que va del año, superando el tope de 6.700 millones previsto para todo 2026.
El dato adquiere relevancia porque implica que una parte importante de las divisas compradas por el Banco Central terminó destinada al pago de deuda. Según las cifras oficiales, la autoridad monetaria acumulaba compras por alrededor de 12.350 millones de dólares hasta mediados de julio. De ese total, cerca del 55% fue transferido al Tesoro para cumplir con vencimientos en dólares.
En lugar de utilizar directamente reservas internacionales ya existentes, el Tesoro compra divisas al Banco Central y luego las aplica a los pagos de deuda. El mecanismo evita una caída inmediata de las reservas brutas, aunque traslada presión sobre la necesidad de que el BCRA continúe comprando dólares en el mercado para recomponer sus tenencias.
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Los analistas de la consultora 1816 destacaron esa cuestión en un informe enviado a clientes. Allí señalaron que "si se cumplen los supuestos del Programa Financiero que presentó el Gobierno hace unos días (que incluía compras por 6.700 millones de dólares en todo el año 2026) no debería haber más operaciones de este estilo en todo el segundo semestre". La misma firma agregó que para 2027 el Tesoro volvería a comprar divisas al Central por otros 4.900 millones de dólares.
El foco es 2027
El programa financiero difundido por el Ministerio de Economía despejó parte de las dudas sobre los vencimientos del año próximo, pero abrió interrogantes sobre la capacidad de acumulación de reservas en 2027, un año atravesado por el calendario electoral y por nuevas obligaciones de deuda. A las compras previstas por el Tesoro se suman los pagos de BOPREAL, títulos emitidos por el Banco Central en dólares para cancelar deudas con importadores y empresas que no podían girar utilidades al exterior. Esos vencimientos agregan una demanda adicional de divisas que deberá ser cubierta por la autoridad monetaria.
Tras la presentación del programa financiero encabezada por el ministro Luis Caputo, el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas Federico Furiase, Adcap Grupo Financiero publicó un informe en el que analizó las implicancias de ese esquema. Para la firma, la proyección de compras de casi 5.000 millones de dólares por parte del Tesoro en 2027 representa "un cambio importante de postura" respecto de 2025, cuando el equipo económico argumentaba que evitaba comprar dólares para no generar presión sobre el mercado cambiario, según consigna el medio Bloomberg Línea.
"Esa estrategia parece haber cambiado", sostuvo Adcap. El informe agregó que "si a estas compras se les suman los pagos de Bopreales a cargo del BCRA, esto implica que el Banco Central probablemente deba adquirir más de 9.000 millones de dólares en el mercado. En un año electoral, ese nivel de demanda de divisas podría generar presión sobre el mercado cambiario, aun cuando el programa financiero en sí mismo siga siendo manejable".
La necesidad de seguir acumulando dólares también está vinculada a las metas pactadas con el Fondo Monetario Internacional. El acuerdo prevé objetivos de acumulación de reservas netas que obligan al Banco Central a mantener un flujo constante de compras de divisas. En ese contexto, desde GMA Capital señalaron que "el programa financiero despeja buena parte de las dudas sobre 2026, pero traslada el foco a 2027". Según la firma, el éxito del esquema dependerá de que el próximo año electoral "transcurra sin alterar las condiciones financieras".
El informe identificó tres frentes de riesgo. El primero es la acumulación de reservas necesaria para que el Tesoro compre 4.900 millones de dólares al BCRA. El segundo es la capacidad del mercado local para seguir refinanciando deuda en dólares bajo ley argentina. El tercero son los vencimientos de BOPREAL, que agregan una demanda adicional de divisas "no contemplada explícitamente en el programa".
