Quintela anunció el regreso de los Chachos y advirtió: "las cosas están pésimamente mal"

La confirmación del regreso de los "Chachos" marca un punto de inflexión en La Rioja y se consolida como el síntoma más claro de las asimetrías fiscales que atraviesan las provincias y de la asfixia que les impone el Gobierno Nacional de Milei.

03 de junio, 2026 | 14.44

La profundización de la crisis económica en el interior del país forzó una decisión financiera extrema en el noroeste argentino. Ante el severo impacto de la recesión y el recorte generalizado de fondos impuesto por el Gobierno Nacional, La Rioja reactivará formalmente el uso de los bonos de cancelación de deuda, popularmente conocidos como "Chachos", abriendo un escenario de emergencia previsible pero alarmante. De esta manera, las cuasimonedas vuelven a circular de manera oficial para intentar sostener el consumo diario y mitigar el deterioro social en medio de la crisis económica.

El retorno de las cuasimonedas: los Chachos vuelven a la calle

La confirmación del regreso de los "Chachos" en La Rioja se consolida como el síntoma más claro de las asimetrías fiscales que atraviesan las provincias. Este instrumento de necesidad financiera se utilizará como una herramienta de emergencia para viabilizar e instrumentar las futuras recomposiciones de los salarios estatales en la provincia.

Así lo explicó el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, una entrevista televisiva en los estudios de Infobae. Aunque la administración centralizada del gobierno de La Rioja garantizó que el pago del medio aguinaldo de junio se afrontará en pesos tradicionales a pesar de las severas dificultades de caja, los bonos complementarios se inyectarán en el circuito comercial para acompañar los próximos aumentos salariales obligatorios. El objetivo primordial de la medida defensiva es evitar la parálisis absoluta del comercio minorista y asegurar un piso mínimo de liquidez en la calle.

Emergencia social y el freno total de la obra pública

La decisión económica se produce en un escenario en el que la gestión diaria se encuentra completamente desbordada por la demanda social insatisfecha. Desde el Poder Ejecutivo riojano describen una realidad acuciante: cerca del 80% del tiempo de gestión gubernamental actual se destina de forma exclusiva a resolver emergencias individuales de los ciudadanos, asociadas a cortes de luz por falta de pago, carencia de alimentos básicos o la imposibilidad de costear derivaciones sanitarias urgentes.

La situación de vulnerabilidad se agravó sustancialmente tras la eliminación definitiva de programas de cobertura federal clave como el plan Remediar. Dicho programa nacional abastecía previamente a 175 centros de atención primaria de la salud distribuidos a lo largo del territorio riojano. En la actualidad, el Estado provincial debe sostener la totalidad de los 275 efectores sanitarios con recursos propios, sumando un costo adicional de 1.200 millones de pesos mensuales para dar respuesta a pacientes con patologías terminales que quedaron desamparados.

A esta compleja situación socio-sanitaria se le añade el abandono total de la infraestructura vial nacional por parte del Estado federal. Un ejemplo crítico es el estado de la Ruta Nacional 79, donde la falta de mantenimiento transformó decenas de kilómetros en verdaderos cráteres transitables que obligan al transporte pesado a circular de manera precaria por las banquinas, ocasionando múltiples accidentes fatales en los últimos meses.

El reclamo de las provincias: "Están pésimamente mal"

El panorama riojano no es un fenómeno aislado en el mapa federal argentino. Tras el reciente encuentro de los diez mandatarios que integran la región del Norte Grande, los gobernadores coincidieron de manera unánime en que la realidad productiva y comercial de las provincias atraviesa una situación alarmante.

Las principales alertas compartidas en la mesa regional giran en torno a:

  • Comercio e Industria: Cierre masivo de pequeños comercios, parálisis total de las PyMEs locales y una marcada caída de la actividad manufacturera.

  • Mercado Laboral: Pérdida sostenida de puestos de trabajo registrados tanto en el sector de la construcción como en el de servicios.

  • Poder Adquisitivo: Una inflación acumulada que devora la efectividad de las actualizaciones salariales locales.

En este contexto de asfixia generalizada, la implementación de los Chachos por parte del gobierno de La Rioja actúa como un termómetro real de la resistencia de las economías regionales frente a la licuación de ingresos.

La respuesta del Gobierno Nacional

Lejos de reconocer algo de la dramática situación económica y social que atraviesan provincias como La Rioja, el gobierno de Milei volvió a recurrir al ataque y las acusaciones. "Ya estuvieron y lo hicieron gobernador, porque para eso ustedes utilizan el poder del Estado. Tuvieron que inventar entonces que mi familia había atentado contra la vicepresidente", tuiteó el ministro de Economía, Luis Caputo.

"Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar bien su provincia que, por su culpa, es un verdadero desastre. Por ejemplo, por no adherir al RIGI está privando a los riojanos de más empleo, recursos y mejores salarios", agregó el funcionario vinculando la crisis en la provincia al régimen de beneficios impositivos que, según demuestran las cifras oficiales, recién logró el ingreso de inversiones masivas para dentro de dos años. 

Milei adhirió a este mensaje de su ministro al darle RT.