La histórica rivalidad futbolística entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, que durante casi dos décadas dividió al planeta en debates sobre goles, gambetas y balones de oro, esconde una grieta mucho más profunda de lo que se creía. Una investigación científica internacional reveló que la preferencia por el astro argentino o el ídolo portugués está directamente vinculada con la ideología política de los aficionados: los ciudadanos con pensamientos progresistas o liberales eligen a Messi, mientras que los de perfil conservador se inclinan mayoritariamente por Ronaldo.
El estudio, liderado por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) en conjunto con la Universidad Nacional de Singapur (NUS) y la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU), determinó que la ideología política es el "predictor individual más sólido" para saber qué jugador prefiere una persona, incluso por encima de factores demográficos, su personalidad, nivel educativo o el uso de los medios de comunicación.
"Los encuestados más liberales y/o progresistas preferían a Messi, mientras que los más conservadores preferían a Ronaldo", detalló Teresa Gil López, profesora del Departamento de Ciencias Sociales de la UC3M e investigadora del Instituto Juan March. La experta destacó además que este fenómeno es marcadamente más fuerte entre los jóvenes y se va perdiendo a medida que aumenta la edad de los encuestados. "La línea entre nuestra identidad política y nuestra vida cultural se ha vuelto mucho más delgada de lo que percibimos. La rivalidad Messi-Ronaldo refleja relatos que hablan de valores subyacentes más amplios a nivel social", explicó Saifuddin Ahmed, investigador de la NTU de Singapur y coautor del estudio.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron una encuesta global en un tiempo récord entre abril y mayo de este año, reuniendo una muestra de 10.661 participantes de 26 países de seis continentes. En el diseño de la muestra se seleccionaron naciones con culturas futbolísticas, economías y sistemas políticos sumamente diversos para garantizar la robustez de los resultados.
Cada encuestado debió calificar a ambos futbolistas en una escala de favorabilidad del 1 al 7. Los autores del trabajo, publicado en el repositorio de acceso abierto Social Science Research Network (SSRN), aclararon que el estudio no pretende ser determinista ni dictar los gustos de la gente de manera mecánica. Si bien la preferencia se suele experimentar como algo puramente personal que se basa en partidos memorables, estilos de juego o recuerdos familiares, los datos demuestran que, por debajo de esa capa emocional, opera una estructura de valores y disposiciones que también organiza nuestra visión sobre la sociedad y la política.
Con información de EuropaPress.
