Directivos de la empresa estatal Nucleoeléctrica Sociedad Anónima incluyeron gastos en duty free y retiros en efectivo como parte del uso de sus tarjetas corporativas bajo la gestión de Demian Reidel, echado en febrero pasado bajo sospechas de corrupción. "Mis resúmenes de tarjeta corporativa no muestran ningún gasto personal", se defendió el exfuncionario, quien no despegó a quienes formaban parte de su equipo en el momento y sólo se limitó a aclarar que los consumos no estaban a su nombre.
Así se desprende del informe de gestión que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, envió a la Cámara de Diputados durante esta semana. Específicamente, se trata de la respuesta a la pregunta número 859, en la que legisladores de Unión por la Patria solicitaron que se "informe todos los gastos efectuados con las tarjetas corporativas de la empresa NA-SA. Detalle, destino de las erogaciones efectuadas y el valor de cada una".
Como respuesta, Adorni incluyó un documento de 58 páginas con el detalle de los consumos realizados con las tarjetas corporativas de esta empresa energética, entre marzo de 2025 y febrero de 2026, en coincidencia con la gestión de Reidel.
Ese documento registra 3.861 consumos por un total de $443,2 millones, equivalentes a más de 310.000 dólares al tipo de cambio oficial actual. Los gastos corresponden a 103 tarjetas asignadas a 11 directivos y 92 técnicos de la empresa estatal encargada de operar las centrales nucleares del país, aunque no distinguen qué persona realizó cada gasto.
Entre los gastos, se encuentran 46 compras en locales de duty free o free shops por un total de 7,8 millones de pesos. De ellos, 34 gastos se realizaron el día 7 de febrero, dos jornadas antes de que Reidel renunciara.
En paralelo, se realizaron también 502 operaciones de adelantos en efectivo por un total de 60 millones de pesos, la mayor parte de ellos entre enero e inicios de marzo de 2026. Y, además, figuran numerosos gastos de alojamiento en hoteles 5 estrellas en ciudades como Río de Janeiro, Viena, Miami o Singapur.
Las sospechas de corrupción por las que lo echaron a Demian Reidel de NASA
Demian Reidel presentó su renuncia a Nucleoeléctrica Sociedad Anónima el 9 de febrero pasado luego de haber sido denunciado por diversos hechos de corrupción que involucran sobreprecios en productos y servicios del organismo y señalado por saldar deudas personales con activos de dudosa procedencia.
La primera denuncia involucró irregularidades en procesos de contratación, puntualmente en una licitación del servicio de limpieza de las centrales nucleares de Atucha que habría implicado un sobreprecio estimado en más del 140% respecto del contrato vigente y de los valores históricos del servicio.
Luego, el entonces titular de Nucleoeléctrica recibió una nueva denuncia por parte de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), gremio que lo acusa de haber adquirido un software para las centrales por siete millones de dólares, un sobreprecio de más del 1.000%.
El programa señalado es un sistema de gestión administrativo denominado SAP S/4HANA que, según lo investigado por el mismo sindicato, valdría 600.000 dólares. Debido a ello, se solicitó la cancelación de la compra, al igual que se hizo con el servicio de limpieza.
Por último, Reidel también quedó en la mira a fines de enero por haber saldado deudas personales por 825 millones de pesos en apenas 18 días. Aunque rechazó las acusaciones y aseguró que el dinero lo obtuvo de operaciones “transparentes” que “constan en su declaración jurada”, por el momento no pudo comprobarse.
Qué dijo Reidel después de que la denuncia se hiciera pública
El exfuncionario Demian Reidel utilizó su cuenta en X para rechazar las acusaciones en su contra y cuestionar las versiones periodísticas que lo vinculan con presuntos gastos irregulares. Según afirmó, los resúmenes de su tarjeta corporativa “no muestran ningún gasto personal” y remarcó: “Cero discotecas, ni servicio de playa, ni free shop, ni nada”.
En ese sentido, sostuvo que las publicaciones “mezclan datos de todas las tarjetas de la empresa” e intentan adjudicarle consumos que no le corresponden. “Intentar asignármelo a mí es mala fe absoluta”, expresó, al tiempo que buscó despegarse de cualquier uso indebido de fondos.
Por último, Reidel aseguró que su actividad fue “exclusivamente laboral” y se mostró a disposición de la Justicia. “Ante la denuncia, que se investigue hasta el último peso. Yo no tengo nada que ocultar”, concluyó.
