Luego del pico inflacionario de un 3,4% en marzo pasado, las consultoras esperan que la suba de precios se desacelere en abril, dejando atrás la mayor parte de la absorción del impacto de la guerra en Medio Oriente. "El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna", reconoció en sus redes el presidente, Javier Milei, instantes después de que el Indec revelara el número. Fue una inusual autocrítica, la segunda que realiza sobre el rumbo de la economía en menos de una semana.
En concreto, la del mes pasado fue la peor cifra de inflación en un año. Especialmente por la típica suba estacional en Educación (del 12%) se le sumó esta vez una fuerte alza en Transporte (del 4,1%) debido al efecto de la suba del combustible por el conflicto bélico y la actualización del boleto en los colectivos nacionales del AMBA (por un 7,6%) del 16 de marzo. También fue importante la inflación en alimentos, que con un 3,4% empardó la general y le aportó al índice final unos 0,74 puntos.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
El IPC no fue más alto solamente porque el usual aumento estacional en indumentaria, fruto del cambio de temporada, esta vez no fue tan alto (alcanzó un 3,1%), en el contexto de la fuerte competencia por la inundación de productos importados.
MÁS INFO
Y, vale aclarar, tampoco fue más alto porque el Gobierno decidió dar marcha atrás con la publicación del nuevo IPC basado en la canasta de 2017/2018, que otorga más ponderación a los servicios hogareños y al transporte. Según el CEPA, de ese modo la suba de precios de marzo habría sido del 3,5%, una décima más.
Para encontrar una cifra de inflación más alta hay que ir justamente a marzo de 2025, cuando a las subas estacionales se le sumó, esa vez, el efecto de la suba del dólar en medio de la incertidumbre por la demora de la firma del acuerdo con el FMI. Sacando ese mes, el 3,4% del mes pasado es el más alto desde el 3,5% de septiembre de 2024.
Lo más grave es que el Gobierno había previsto una inflación del 10,1% para todo el año en el Presupuesto 2026. En esa cifra se basaba la idea de que habría una suba real en partidas de áreas como salud, educación y jubilaciones. Pero al final el número prácticamente se alcanzó ya en el primer trimeste, que acumula una suba de precios del 9,4%, y la inflación esperada para todo el año es del 29%, según el último REM del Banco Central. En pocas palabras, el ajuste sigue como siempre.
Baja la inflación en abril
Sin embargo, las consultoras también concuerdan en que la inflación de marzo fue un pico y que la suba de precios desacelerará, por fin, en abril, luego de 10 meses consecutivos de aceleración.
El pronóstico de los privados, de todos modos, resulta variado. De momento, la proyección de la inflación de todo abril es de un 2,8% para Analytica, de un 2,5% para Equilibra y de un 2,3% para EcoGo, según algunas consultoras que pudo relevar El Destape.
Décimas más décimas menos, aquí sí coinciden con el Gobierno. "Hay elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente", agregó Milei en su posteo.
Lo que ocurre es que, pese a que la guerra sigue, se anticipa que ya en marzo se absorbió la mayor parte de la suba de los combustibles, que aumentaron entre un 15% y un 20% el mes pasado. En buena medida, gracias al congelamiento de la nafta por 45 días resuelto por las petroleras.
"Dado que el efecto guerra en principio tuvo impacto en marzo, la estacionalidad de educación ya no es tal y el tipo de cambio se mueve a la baja, la inflación debería moderarse en el mes de abril", lo explicó el CEPA tras conocerse el IPC este martes.
De todos modos, la inflación de marzo resultó finalmente varias décimas más alta que lo que esperaban los privados, ya que anticipaban una cifra de alrededor del 3%. Para peor, la núcleo (que excluye precios regulados y estacionales) también se aceleró y escaló al 3,2%.
Esto deja la duda de si las cifras previstas por las consultoras para abril, antes de conocerse el IPC de marzo, no se quedarán cortas frente a una inercia inflacionaria que tiene un piso más alto que el esperado.
