La inflación de marzo fue del 3,4% y encadenó 10 meses seguidos al alza, además de significar el aumento más importante en un año. De acuerdo al Indec, el índice de precios al consumidor acumuló una suba de 9,4%, mientras que a nivel interanual marcó un incremento del 32,6%.
A nivel de las categorías, los precios Regulados (5,1%) tuvieron el mayor incremento por ajustes en las tarifas de servicios públicos, transporte y educación, seguidos por eI IPC núcleo (3,2%) -con una variación levemente menor al nivel general- y Estacionales (1%), con subas vinculadas al turismo y al cambio de temporada en indumentaria que compensaron las caídas de precios de verduras y frutas
Qué impulsó la inflación de marzo
La división de mayor aumento en el mes fue educación (12,1%): como todos los años, esta suba coincide con el inicio de las clases. La segunda división con mayor aumento fue transporte (4,1%) debido a los combustibles, el transporte público y los pasajes aéreos.
La división con mayor incidencia en la variación mensual regional fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, principalmente por la suba de las carnes y derivados (6,9% en GBA). Las dos divisiones que registraron las menores variaciones en marzo de 2026 fueron Bienes y servicios varios (1,7%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,3%).
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Previamente, las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central iban en la misma línea: preveían una inflación cercana al 3% para marzo, con una inflación núcleo en torno al 2,9%.
Por su parte, el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires registró en marzo un incremento del 3%, superando el 2,6% de febrero. Aunque existen diferencias metodológicas, este indicador suele anticipar la tendencia del índice nacional, especialmente en meses en los que los ajustes de precios regulados y estacionales tienen mayor peso. Detrás de la suba aparecen factores habituales: educación, por el inicio del ciclo lectivo; aumentos en combustibles y transporte; y una inercia sostenida en alimentos. En el caso de educación, el aumento fue significativo, cercano al 9%, y explicó gran parte de la variación mensual.
De cara a los próximos meses, el REM anticipa una desaceleración gradual: proyecta una inflación del 2,6% en abril, 2,3% en mayo y una convergencia hacia el 2% entre junio y julio. Para la segunda mitad del año, las proyecciones ubican la inflación mensual por debajo de ese nivel, con un cierre anual estimado en torno al 29,1%. Sin embargo, el dato de marzo introduce un elemento de cautela: la trayectoria descendente no sería lineal y los ajustes de precios relativos continúan generando presiones.
