Los alimentos presionan y la inflación de febrero supera el 4%

A pesar de una tregua en los últimos días, febrero marcó un incremento en el segmento de consumo que más duele entre los que menos tienen: los alimentos.

27 de febrero, 2026 | 18.26

Los precios de los alimentos volvieron a acelerarse en febrero y complican el frente inflacionario del gobierno de Javier Milei. Según el último informe de la consultora LCG, la suba promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó el 4,2%, impulsada principalmente por carnes y bebidas. Mientras el consumo se contrae cada vez más, el impacto en los productos esenciales le pega más duro a los que menos tienen.

De acuerdo con el relevamiento semanal —basado en el seguimiento de 8.000 productos en cinco supermercados—, la variación promedio de alimentos y bebidas en las últimas cuatro semanas a la cuarta semana de febrero fue de 4,2%, lo que implica una aceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto del registro previo.

Aunque en la cuarta semana puntual no se registraron variaciones promedio (0,0%), el acumulado mensual muestra que la inflación en alimentos se disparó por encima del 4%, consolidando una dinámica alcista que impacta directamente sobre el consumo. El dato es relevante porque alimentos y bebidas explican una parte sustancial de la canasta del IPC y tienen alta incidencia en los hogares de menores ingresos.

Carnes y bebidas, los rubros que más presionan

El informe destacó que la carne y las bebidas —que en conjunto representan el 45% de la canasta relevada— mostraron aumentos mensuales superiores al 5%. En el promedio de las últimas cuatro semanas:

  • Bebidas e infusiones para consumir en el hogar subieron 6,1%.
  • Productos de panificación, cereales y pastas avanzaron 5,7%.
  • Carnes registraron un alza de 5,2%.
  • Productos lácteos y huevos aumentaron 3,5%.

Estas subas explican buena parte del 4,2% mensual y reflejan que los productos de mayor peso en el consumo cotidiano siguen marcando el ritmo de la inflación. En contraste, algunos rubros mostraron variaciones más moderadas o incluso bajas puntuales, como azúcar, miel y dulces (-0,3% en el promedio mensual), aunque su incidencia es menor en el total.

Mayor dispersión y más productos con aumentos

Más allá del promedio general, el informe señaló que se redujo el porcentaje de productos sin cambios de precios y aumentó tanto la proporción de artículos con subas como la de aquellos con bajas, lo que muestra una mayor dispersión en las variaciones.

En la cuarta semana de febrero, frutas subieron 2,3% semanal y lácteos 1,4%, mientras que carnes registraron una baja de 0,3% tras 15 semanas consecutivas al alza. Sin embargo, ese alivio semanal no alcanza a revertir la fuerte suba acumulada en el mes.

En términos de incidencia mensual, carnes aportaron 1,62 puntos porcentuales al índice, bebidas 0,87 y panificados 0,85, confirmando que estos segmentos son los principales motores de la inflación en alimentos.

La aceleración en los alimentos golpea directamente el poder adquisitivo y condiciona el consumo de los sectores populares. Con subas superiores al 4% mensual en productos esenciales, el margen para recomponer ingresos reales se achica.

De esta manera, el componente de alimentos volverá a tener un peso relevante en el Índice de Precios al Consumidor general de febrero. A pesar de la promesa de una inflación cero que hizo Milei para este año, las proyecciones distan mucho de esos datos.