Fitch, una de las tres principales calificadoras de riesgo del mundo, subió la nota de Argentina el último martes, ubicándola dentro de un rango más favorable. Sin embargo, economistas advierten que eso, por sí solo, no alcanza para que el gobierno de Javier Milei pueda volver rápidamente a los mercados internacionales de deuda.
La nota de Argentina se elevó de CCC+ a B-, su mejor nivel desde 2016, a inicios de la presidencia de Mauricio Macri y antes de las sucesivas crisis que el país arrastra desde 2018.
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Fitch destacó "una mejora estructural en los balances fiscales y externos, avances en las reformas económicas, mejores perspectivas para la acumulación de reservas de divisas y nuestra expectativa de que el Gobierno obtendrá financiamiento suficiente para cubrir sus obligaciones de deuda".
Sin embargo, en paralelo advirtió por los riesgos que afronta la economía, tales como que "la desinflación encuentra resistencia", que "los vencimientos de deuda todavía son considerables" y que "el crecimiento se distribuye de manera desigual".
Hasta ahora, Milei no pudo efectivizar ninguna colocación de deuda bajo legislación extranjera. En verdad, la última fue en enero de 2018, pocos meses antes del estallido de la crisis macrista.
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El cambio de discurso del equipo económico del Gobierno fue notable. A mediados de 2025, Luis Caputo festejó como un regreso a los mercados extranjeros la emisión del Bonte 2030, suscripto en dólares pero pagadero en pesos y bajo legislación local.
Luego, en noviembre pasado, celebró con un tono similar la emisión de los Bonar 2029N, el primero emitido y pagadero en dólares en siete años, pero también bajo legislación local.
Pero, poco después, y luego de una decepcionante tasa real a la que debió ser emitido finalmente este último bono, comenzó el volantazo del ministro de Economía. A partir de entonces, y anticipando que no iba a poder cubrir de esa forma los abultados vencimientos de enero pasado, dijo que Argentina no tenía ninguna urgencia en volver a emitir bajo legislación extranjera.
Seguramente, lo hizo previendo que la baja del riesgo país por debajo de los 500 puntos de fines de enero no iba a ser duradera y evitando tropezar posteriormente por la generación de falsas expectativas.
La cautela de los economistas sobre la vuelta a los mercados extranjeros
Ahora, pese a la suba de calificación de Fitch, una novedad positiva en sí misma, los economistas advierten que esta vuelta a la emisión de bonos bajo legislación extranjera seguirá sin ser inmediata.
"Pienso que con esa calificación igual va a ser difícil conseguir financiamiento a tasas que la Argentina esté en condiciones de pagar", resumió Eduardo Hecker, expresidente del Banco Nación y director de la consultora Vectorial.
En el mismo sentido, Juan Manuel Truffa, economista de la consultora Outlier, anticipó que posiblemente otras calificadoras de riesgo acompañen la mejora de la nota de Fitch. Pero alertó que, aun así, "lo que no te va a ocurrir es que salgas a los mercados (extranjeros) dentro de un rango de riesgo país que te quede cómodo, por lo que vas a tener que convalidar una tasa un poco alta para para lo que uno quisiera".
En ese sentido, el riesgo país tuvo una importante baja este miércoles, de más del 7%, pero todavía cotiza por arriba de los 500 puntos (cerró a 514), lo que implica que Argentina deba pagar una tasa relativamente elevada (más del 5% en dólares por encima de la tasa ofrecida por los bonos del Tesoro de Estados Unidos).
Es decir, tiene sentido esperar con mayor cautela una baja más estable y pronunciada del riesgo país antes de volver a emitir fuera del país. Especialmente cuando la Reserva Federal estadounidense se sigue resistiendo a una baja de tasas, incluso después del remplazo del Jerome Powell por el trumpista Kevin Warsh.
Truffa remarcó también que las dificultades en la vuelta a los mercados radican, realmente, en los puntos flojos de la macro. "La cuestión sigue pasando por el lado de la acumulación" de reservas. "En la medida en que no salgas al mercado, tenés el tema de un solo bolsillo, en el que comprás pero, como también tenés que pagar, esas compras no terminan impactando", señaló describiendo un círculo vicioso.
En ese contexto, el economista de Outlier agregó que el punto clave para que Argentina pueda volver a colocar deuda bajo legislación extranjera es "liberalizar las restricciones que todavía no se levantaron" sobre el cepo, especialmente para empresas, ya que la prolongación del cepo indica persistencia de la falta de dólares en el país.
Daniel Marx, director de Quantum Finanzas y especialista en deudas nacionales, se mostró optimista al afirmar que "si las condiciones mejoran un poco, como lo están haciendo hoy, se podría ver cómo está la ventana para salir" a buscar financiamiento en los mercados extranjeros.
Aun así, añadió cautela al advertir que esa posibilidad "es cambiante", y señaló que "para la cotización de los bonos de Argentina, más influye la perspectiva político-económica que la calificación".
