El ministro de Exteriores iraní se reúne con su homólogo chino por primera vez desde el inicio de la guerra

06 de mayo, 2026 | 03.09

Por Antoni Slodkowski y Liz ​Lee

PEKÍN, 6 mayo (Reuters) - El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, se reunió el miércoles en Pekín con el máximo representante diplomático de China, lo que pone ‌de relieve los estrechos vínculos entre ‌ambos países poco antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tenga previsto viajar para reunirse con Xi Jinping.

La visita de Araqchi, anunciada por la agencia estatal de noticias Xinhua, es su primer viaje a China desde que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán desencadenó la crisis global de suministro de petróleo más grave de la historia y socavó la seguridad energética de China, el principal importador mundial de crudo.

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Esta semana, el ​secretario del Tesoro de ⁠EEUU, Scott Bessent, instó a China a intensificar sus esfuerzos diplomáticos para persuadir a ‌Irán de que abra el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional.

Bessent ⁠dijo que Trump y Xi intercambiarían opiniones sobre Irán ⁠en persona durante sus conversaciones del 14 al 15 de mayo en Pekín. Sin embargo, hizo hincapié en que ambos tratarán de mantener la relación estable entre Estados Unidos y China ⁠tras la tregua comercial alcanzada en octubre.

Instó a China a "unirse a nosotros en ​esta operación internacional" para abrir el estrecho de Ormuz, pero ‌no especificó qué medidas debería tomar Pekín. Añadió ‌que China y Rusia deberían dejar de bloquear iniciativas en las Naciones Unidas, ⁠incluida una resolución que fomente medidas para proteger la navegación comercial en el estrecho.

EEUU e Irán lanzaron esta semana nuevos ataques en el golfo Pérsico mientras luchaban por el control del estrecho con bloqueos marítimos enfrentados, amenazando lo que ya era una tregua frágil.

Trump afirmó posteriormente ​que la Armada ‌de EEUU ayudaría a los buques a atravesar el estrecho de Ormuz. Sin embargo, esa operación se suspendió después de que Trump declarara el martes que se habían logrado "grandes avances" hacia un acuerdo global con Irán.

No hubo una reacción inmediata por parte de Teherán.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní dijo el lunes que ⁠los ataques, que tuvieron lugar después de que Teherán anunciara que estaba estudiando la solicitud de Trump de entablar negociaciones, demostraban que no había una solución militar a la crisis.

China se ha embarcado en una intensa actividad diplomática y se ha abstenido de criticar con dureza la gestión de la guerra por parte de EEUU para que la cumbre, ya pospuesta una vez por el conflicto, pueda desarrollarse sin contratiempos, según han dicho analistas a Reuters.

China ha instado repetidamente a EEUU ‌e Irán a mantener el alto el fuego y levantar las restricciones en el estrecho. Trump también ha reconocido el mérito de Pekín por ayudar a que Irán asistiera a las conversaciones de paz del mes pasado en Pakistán.

La semana pasada, China intensificó su oposición a las sanciones estadounidenses contra las refinerías de petróleo chinas por la compra de crudo iraní. Su Ministerio ‌de Comercio ordenó a las empresas que no cumplieran con las sanciones estadounidenses contra cinco refinerías independientes, incluida la recientemente designada Hengli Petrochemical, invocando por primera vez una ley que permite a Pekín ‌tomar represalias contra las ⁠entidades que aplican sanciones que considera ilegales.

China compra más del 80% del petróleo exportado por Irán, según datos de 2025 de la empresa de ​análisis Kpler. El petróleo iraní ha tenido un número limitado de compradores debido a las sanciones estadounidenses, cuyo objetivo es cortar la financiación del programa nuclear de Teherán.

Con información de Reuters