Las empresas prevén dar aumentos salariales por debajo de la inflación en lo que resta del año

Las empresas proyectan aumentos salariales del 27% para 2026, por debajo de la inflación esperada. El empleo enfrenta otro año de pérdida del poder adquisitivo.

16 de julio, 2026 | 14.03

Aunque la inflación que mide el Indec muestre una tendencia descendente respecto de los últimos años, las empresas no prevén que los salarios logren recuperar el terreno perdido. De acuerdo con un relevamiento realizado entre 148 compañías de todo el país, el presupuesto promedio destinado a incrementos salariales para 2026 se ubica por debajo de la inflación proyectada, lo que anticipa una nueva pérdida del poder adquisitivo en un contexto donde el empleo continúa condicionado por la crisis económica.

Salarios por debajo de la inflación prevista

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El estudio muestra que las empresas otorgaron, durante el primer semestre de 2026, aumentos promedio del 13,48% al personal fuera de convenio. Para el cierre del año, las organizaciones estiman incrementos salariales acumulados del 27%, mientras que proyectan una inflación del 28,44%.

La diferencia, aunque reducida en términos porcentuales, implica que los salarios volverían a ubicarse por debajo de la evolución de los precios, prolongando un escenario en el que los trabajadores encuentran dificultades para recuperar el poder de compra perdido.

El informe señaló además que, en comparación con 2025, existe una mayor previsibilidad macroeconómica, aunque esa estabilidad no se traduce en mejoras reales de los ingresos laborales. Las empresas consideran que la inflación estará más controlada durante este año, pero ajustaron sus presupuestos salariales por debajo de esa expectativa.

Ajustes menos frecuentes durante 2026

Otra de las conclusiones del sondeo es el cambio en la modalidad de actualización de los sueldos. Mientras durante los años de inflación elevada predominaban las revisiones mensuales o bimestrales, ahora las compañías comenzaron a espaciar los incrementos.

El 60% de las empresas prevé otorgar aumentos con frecuencia trimestral o cuatrimestral. En detalle:

  • 31% realizará ajustes trimestrales.

  • 29% optará por incrementos cuatrimestrales.

  • 21% lo hará de manera semestral.

  • Solo el 17% mantendrá actualizaciones mensuales o bimestrales.

Este cambio responde a la menor volatilidad inflacionaria, aunque también refleja una estrategia empresaria orientada a contener los costos laborales.

El empleo sigue condicionado por la crisis económica

El informe también evidencia que la mayoría de las compañías no implementó medidas adicionales para compensar la pérdida del ingreso de sus trabajadores. Solo el 28% ofrece algún tipo de asistencia financiera, principalmente mediante educación financiera, asesoramiento o préstamos internos. Apenas un 9% incorporó beneficios extraordinarios destinados específicamente a amortiguar la pérdida del poder adquisitivo.

En paralelo, las modificaciones derivadas de la reforma laboral muestran un bajo nivel de adopción. El 82% de las empresas mantuvo sin cambios su esquema de beneficios y apenas casos puntuales incorporaron nuevas prestaciones vinculadas al transporte o la alimentación.

Prudencia para incorporar personal

Las expectativas sobre el mercado laboral también reflejan cautela. Consultadas sobre el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), el 43% de las empresas respondió que actualmente no está en condiciones de ampliar su plantilla, mientras que un 40% todavía analiza esa posibilidad y apenas un 10% ya comenzó a utilizar el régimen.

El escenario muestra que, pese a la desaceleración inflacionaria, la crisis económica continúa condicionando las decisiones empresariales tanto en materia de empleo como de política salarial.

Un año con mayor estabilidad, pero sin recuperación del ingreso

Desde PwC sostuvieron que el contexto económico ofrece una previsibilidad mayor que la observada en años anteriores y permite planificar las revisiones salariales con horizontes más largos. Sin embargo, advierten que las empresas deberán seguir monitoreando la evolución de la inflación, las negociaciones paritarias y las condiciones del mercado laboral para redefinir sus estrategias de compensación, que son insuficientes.

En ese marco, el relevamiento deja una conclusión clara: aun con una inflación inferior a la de los últimos años, los salarios volverían a crecer por debajo de los precios proyectados, lo que anticipa que la recuperación del poder adquisitivo seguirá siendo una de las principales cuentas pendientes para los trabajadores argentinos.