Cada vez falta menos para que la Selección Argentina tenga su primera prueba de fuego en este 2026. El conjunto de Lionel Scaloni enfrentará a España por la Finalissima, trofeo que enfrenta al campeón de la Copa América con el de la Eurocopa, que son hoy en día dos de los grandes candidatos para la la próxima Copa del Mundo.
El encuentro estuvo hasta hace poco en duda por las dificultades que implicaba poder programarlo en medio de un calendario apretado, que tendrá en junio el comienzo del mundial y una alta carga de partidos por los distintos campeonatos de clubes. Pero será un cotejo que podrá darle cierto parámetro a la albiceleste para saber en qué condición futbolística está de cara a la cita máxima.
Cuándo juegan Argentina y España por la Finalissima
- La Selección Argentina se medirá con su par de España el próximo viernes 27 de marzo a las 15 horas (hora argentina) en el estadio Lusail de Qatar, lugar en el que fue campeón del mundo en 2022.
Por dónde se podrá ver a la Selección Argentina contra España
- El partido de Argentina y España será transmitido por DSports, Telefé y TYC Sports.
Antecedentes de la Finalissima y cómo le fue a Argentina
El torneo tiene su primer antecedente en el año 1985, cuando llevaba el nombre de Artemio Franchi. En dicha ocasión se enfrentaron a partido único Francia y Uruguay en París, con triunfo para el conjunto galo por 2 a 0. Luego, la segunda edición tuvo como protagonistas a Argentina y Dinamarca en 1993, quienes al invertirse la localía se midieron en Mar del Plata. Fue empate 1 a 1 y victoria por penales para la albiceleste, en el último título con la Selección ganado por Diego Armando Maradona.
Con la creación de la Copa Confederaciones el torneo se dejó de jugar por casi tres décadas, hasta que se decidió su vuelta en la previa al mundial 2022, cuando ese mismo año se midieron Argentina contra Italia. Y sirvió al conjunto de Scaloni para ganar confianza de cara a lo que sería el compromismo mundialista, con triunfo para el equipo argentino por 3 a 0.
En 1989 se disputó un partido entre Brasil, campeón de la Copa América 1989, y los Países Bajos, campeones de la Eurocopa 1988. La FIFA no concedió carácter oficial al partido, por lo que la victoria de Brasil en aquel duelo intercontinental ante un combinado neerlandés diezmado por las bajas de Frank Rijkaard, Marco van Basten y Ruud Gullit, a los que el A.C. Milan no permitió viajar, no acarreó título alguno.
