El defensa central marroquí Issa Diop tenía dos equipos africanos interesados en él, pero había declarado anteriormente que solo quería jugar con Francia.
Ahora tiene la poco envidiable tarea de tratar de evitar que Kylian Mbappé marque en los cuartos de final del Mundial el jueves, en un giro de los acontecimientos que añade una fascinante trama secundaria al enfrentamiento de Boston.
Diop, de 29 años, tiene padre senegalés y madre marroquí, pero nació en Toulouse. Su abuelo fue uno de los primeros seleccionadores de Senegal, pero Diop siempre ha tenido los ojos puestos en Francia, rechazando los repetidos intentos de los representativos africanos para que cambiara de selección.
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Hace siete años, cuando jugaba con la sub-21 de Francia, dijo a la cadena de TV Canal Plus: "Soy francés. Nací en Francia. Francia me lo ha dado todo. Unirme a otra selección porque no entré en la francesa sería un poco hipócrita por mi parte. Sería una especie de elección por defecto".
Esas palabras desataron una tormenta en las redes sociales cuando, finalmente, en marzo aceptó comprometerse con Marruecos, incorporándose como refuerzo defensivo clave de cara al Mundial.
Pero todo ese resentimiento ha quedado en el olvido tras la hazaña de Diop al marcar el gol del empate en el tiempo de descuento contra Países Bajos en dieciseisavos de final, salvando a su equipo a pocos minutos del cierre del tiempo reglamentario para llevar el partido a la prórroga y a la victoria en la tanda de penales.
Diop ha supuesto un refuerzo defensivo vital luego del retiro del capitán Romain Saiss tras la Copa Africana de Naciones en enero y la lesión de Nayef Aguerd en marzo.
Diop, que ha jugado en la Premier League durante las últimas ocho temporadas, fue fichado por el seleccionador Mohamed Ouahbi.
Debutó contra Ecuador en un amistoso en marzo y, desde entonces ha sido la primera opción en el centro de la defensa junto a Chadi Riad.
"Percibí a alguien comprometido, que lleva un estilo de vida en cierto modo marroquí y visita el país con frecuencia", afirmó Ouahbi. "No debemos obsesionarnos demasiado con el pasado, sino centrarnos en lo que nos espera. Lo que más importa es su actitud sobre el terreno de juego".
Con información de Reuters
