Mauricio Macri sorprendió al mundo político y cultural de Argentina al expresar abiertamente su admiración por Lali Espósito. Las declaraciones del expresidente llamaron la atención por historial de tensiones y hostilidades mediáticas que la cantante de pop vivió por parte de Javier Milei, de cuya fórmula gubernamental el empresario supo estar cerca.
El ida y vuelta se produjo durante un reportaje que le hizo el influencer Valen Rizzutti, quien le mostró un video de la artista pop y le preguntó a Macri qué le parecía. Sin titubear, el exdirigente respondió con contundencia: "Sí, me encanta. Tiene mucha personalidad".
A pesar de que Lali es una de las artistas argentinas que más se pronuncia sobre las causas sociales que la convocan y siempre alude a las derechas como fórmulas que apuntan contra los derechos ganados por las minorías, Macri -perteneciente a ese sector de la política- sorprendió al revelar que le cae bien la cantante y actriz.
Cabe recordar que Espósito fue blanco recurrente de críticas, descalificaciones e intentos de boicot por parte del actual Presidente y sus militantes a raíz de sus posturas ideológicas. Durante meses Javier Milei dedicó minutos de sus entrevistas televisivas y decenas de posteos en redes dedicados a denostar a la artista, muchas veces con información falsa o tergiverasada.
El posteo de Lali contra los discursos de odio
Lali utilizó sus redes sociales para difundir un informe estadístico centrado en los crímenes de odio en el ámbito nacional, vinculando los datos con la frase "Cuando hablamos de discursos de odio". Aunque la publicación omitió nombres propios o referencias directas a miembros de la actual administración pública, el contenido generó una repercusión inmediata en las plataformas digitales.
El mensaje de la artista, emitido en el marco de la conmemoración del Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+, fue leído por usuarios y analistas como un cuestionamiento a las posturas discursivas del gobierno de Javier Milei respecto a las agendas de los movimientos feministas y las minorías sexuales.
La intervención se produce en un contexto donde diversos colectivos sociales y activistas de la diversidad manifestaron su inquietud ante lo que consideran un aumento de las expresiones violentas y una reducción en las partidas y programas de políticas públicas orientadas a la protección de estos sectores. Durante el último año se registraron 227 episodios de violencia, cifra que duplica los registros obtenidos en 2024.
