Laura Santos estrena un perturbador drama sobre un femicidio en el interior: "Escribí la obra pensado que iba a perder vigencia y la estrené después del caso Agostina"

La dramaturga y directora presenta Un joven golondrina, su nueva obra teatral en la sala Orestes Caviglia del Teatro Nacional Cervantes.

29 de junio, 2026 | 16.15

La actriz, directora y dramaturga Laura Santos estrenó Un joven golondrina en el Teatro Nacional Cervantes, un perturbador drama que sigue la historia de la desaparición de una mujer en un pueblo del interior. Con referencias a Twin Peaks y un abanico de personajes que parecen salidos de una película de los hermanos Coen, Santos parte de un terror social que rebalsa actualidad (la violencia contra las mujeres y los incrementos de los femicidios) e imagina una ficción que roza lo perfecto (sobre el desenlace aparecen los problemas, ya que el monólogo del final subraya una imagen ya explícita con anterioridad. Esta decisión artística de reforzar una imagen, termina por restarle impacto al hecho dramático). En diálogo con El Destape, Laura Santos analiza los mecanismos de su escritura y las raíces de su nueva obra, un imperdible de la temporada del Cervantes.

Tengo entendido que te gusta escribir e investigar sobre las dinámicas de relaciones y situaciones que ocurren en los pueblos. En base a eso, ¿cómo se te ocurrió Un joven golondrina?

- Soy de Bolívar, provincia de Buenos Aires, estudié en Tandil y después recién me vine a la Ciudad. Entonces, como casi pasé la mitad de mi vida en un pueblo, tengo muy presente la mitología de estos lugares y los personajes que los habitan. Hay algo de ese mundo que me fascina a la hora de crear.

Cuando quedé seleccionada para una residencia que lanzó el Royal Corner en 2015, en la que se convocaba a dramaturgos y dramaturgas de Argentina, Uruguay y Chile, la tarea era escribir una obra que sea contemporánea y urgente para nuestro país.

Un joven golondrina, en el Teatro Nacional Cervantes.

Te dieron una consigna de escritura.

- Al principio me hizo un poco de ruido que me dijeran qué tenía que escribir sobre tal tema. Me resultaba distante por mi formación de trabajo, que tiene que ver más con la actuación, y temía que lo que hiciera fuera una obra maquetada. Lo cierto es que estaba equivocada, porque la residencia duró casi 2 años y requirió un proceso de mucha investigación, escritura, corrección y compartir con grupos de trabajo.

En ese momento fue muy claro para mí que el tema urgente y contemporáneo era la desaparición de un adolescente, un femicidio, la violencia contra las mujeres y el papel de las instituciones en estos contexto.

Pasó una década y el tema no perdió vigencia.

- Cuando escribí la obra pensé que la tenía que dirigir rápido porque iba a perder vigencia y, lamentablemente, la obra se estrenó una semana después del caso Agostina. Es muy triste, pero es la actualidad.

Un joven golondrina puede verse de jueves a domingos a las 21 horas en el Teatro Nacional Cervantes (Libertad 815, CABA).