El fenómeno detrás de Godzilla: lo imaginaron como una metáfora del terror nuclear, pasó de héroe a villano y es el monstruo más rico de Japón

La increíble historia y mitología de Godzilla, el monstruo más famoso de Japón que tendrá una nueva película este 2026.

17 de abril, 2026 | 17.50

Godzilla, icónico monstruo japonés que ya es parte de la mitología (y mercadotecnia) regional, anunció una nueva película tras el éxito arrasador de Godzilla Minus One, que sorprendió a la taquilla mundial en 2023. Godzilla: Minus Zero, tendrá a Takashi Yamazaki en la silla del director y será una vuelta a los orígenes del monstruo que cautivó a todo el mundo.

Fue en la presentación del GKIDS en CinemaCon cuando se revelaron los primeros detalles de Godzilla: Minus Zero, tras la confirmación de Variety del trailer y material detrás de cámaras, dando a conocer que la película será la primera producción japonesa filmada para IMAX.

En el avance se muestra a Kōichi Shikishima de nuevo en una cabina de piloto, ciudades en ruinas, a Noriko con el ojo aún cubierto por una venda y a Godzilla avanzando hacia la Estatua de la Libertad. La secuela mostrará parte de su destrucción a Nueva York. Godzilla Minus Zero se situa en 1949, dos años después de los acontecimientos de Godzilla Minus One. Ryunosuke Kamiki regresa como Kōichi Shikishima y Minami Hamabe vuelve como Noriko Ōishi; por ahora no se anunciaron quienes son las nuevas incorporaciones.

Godzilla: Minus One se estrenó en 2023 y recaudó más de 116 millones de dólares en todo el mundo, lo que llevó a Godzilla a ser el personaje más taquillero del año. Eso le valió un Oscar a Mejores Efectos Visuales y un futuro prometedor en la industria.

La historia de Godzilla: nació como una metáfora del terror nuclear y se convirtió en un símbolo cultural

La historia de Godzilla comienza en 1954, cuando el estudio Toho estrenó la película original dirigida por Ishirō Honda. En ese contexto de posguerra, profundamente marcado por las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, Godzilla surgió como una poderosa metáfora del terror nuclear. La criatura, despertada y mutada por la radiación, arrasaba ciudades con su aliento atómico, encarnando el miedo a una fuerza destructiva imposible de controlar.

La primera película, titulada Godzilla, no solo fue un éxito en Japón, sino que sentó las bases de un género entero: el cine de monstruos gigantes o kaiju. A partir de allí, el personaje evolucionó de manera notable. En las décadas de 1960 y 1970, Godzilla pasó de ser una amenaza aterradora a convertirse en una especie de antihéroe, incluso protector de la humanidad frente a otras criaturas como King Ghidorah o Mothra. Este cambio respondió en parte a la necesidad de hacer las películas más accesibles para un público familiar.

Con el tiempo, la saga se organizó en distintas etapas o eras, como la Showa, Heisei y Millennium, cada una con su propio enfoque narrativo y estético. Mientras que algunas entregas apostaban por el espectáculo y las batallas entre monstruos, otras retomaban el tono oscuro y crítico de la original. Un ejemplo moderno de este regreso a las raíces es Shin Godzilla, dirigida por Hideaki Anno, que reinterpretó al monstruo como una crítica a la burocracia y la gestión de crisis en Japón.

En paralelo, Hollywood también se apropió del personaje. La versión estadounidense de Godzilla, dirigida por Roland Emmerich, ofreció una reinterpretación más orientada al espectáculo, aunque fue recibida con críticas mixtas. Años más tarde, Legendary Pictures lanzó el llamado “MonsterVerse”, que incluye películas como Godzilla y Godzilla vs. Kong, consolidando nuevamente al personaje como un ícono global.