A quince años del trágico adiós a Amy Winehouse, su legado sigue tan vivo como el primer día; la artista británica necesitó solo dos discos de estudio -Frank (2003) y el histórico Back to Black (2006)- para marcar un antes y un después en la historia de la música. Más allá de sus propias creaciones, la cantante era una gran melómana y en varias declaraciones reveló cuál era su canción favorita de todos los tiempos.
Amy Winehouse reveló sin dudar que So Far Away era su pieza musical favorita; esta joya escrita e interpretada por la legendaria Carole King fue lanzada originalmente en 1971 dentro del también icónico álbum Tapestry. Tan profunda era su conexión con este clásico que fue la canción elegida por su familia para sonar durante su funeral en 2011.
Con una impronta vocal reconocible al instante, Amy le devolvió el aire fresco al soul, al R&B y al jazz; renovó esos géneros masivamente sin necesidad de traicionar sus cánones tradicionales. Por esa razón y por su carisma único, la artista que pertenece al trágico Club de los 27 aún es parte del inconsciente colectivo musical a nivel mundial.
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So Far Away de Carole King: de qué trata la canción
La grabación original destaca por una nómina estelar de músicos: James Taylor en la guitarra acústica, la propia Carole King al piano, Russ Kunkel en la batería, Charles Larkey en el bajo y Curtis Amy aportando la calidez de su flauta. La letra aborda la añoranza por un amor lejano, pero trasciende la distancia física.
La composición utiliza esa separación geográfica solo como punto de partida para adentrarse en la melancolía de la distancia emocional entre dos personas, según el crítico Bill Janovitz. Esa mezcla entre sensibilidad soul, nostalgia y verdad interpretativa fue, sin dudas, lo que cautivó para siempre el corazón de Amy Winehouse.
Back To Black, un álbum insignia
El lanzamiento de Back to Black en octubre de 2006 constituyó una renovación estética en la música mundial al combinar temáticas contemporáneas con la sonoridad y los arreglos característicos de los grupos vocales de los años sesenta, como Las Shangri-Las. Concebido tras la ruptura con su pareja Blake Fielder-Civil, el trabajo discográfico abordó en su lírica el duelo afectivo, la infidelidad, el aislamiento y el consumo de sustancias. Tras el fallecimiento de la artista, la obra quedó consolidada como el principal legado de su producción artística y uno de los testimonios musicales de mayor repercusión de su carrera.
