Hay una mascarilla casera para las bolsas y ojeras que es muy efectiva y que además se prepara con dos ingredientes que seguramente tenés en casa. Sirve para desinflamar la zona, descongestionarla y aclarar las ojeras oscuras.
Se prepara a base de café y manzanilla, dos ingredientes muy utilizados en muchos contornos para ojos gracias a sus propiedades. El truco fue compartido por Usma Syed, creadora de contenido, y el paso a paso es muy sencillo.
Receta casera de mascarilla para bolsas y ojeras
Ingredientes
-
Café
-
Té de manzanilla
-
Agua caliente
Preparación
-
Lo primero que se debe hacer es preparar una pequeña infusión de café. Poner un poco de café en una taza con agua caliente. Mezclar muy bien.
-
Añadir dos sobrecitos de té de manzanilla para que se acople todo.
-
Sacar los saquitos y dejarlos reposar unos 10 minutos, para que no estén tan calientes a la hora de colocártelos debajo de los ojos.
-
Colocarlos debajo de las ojeras y dejar que actúe unos minutos.
-
¡Listo!
Por qué la cafeína y la manzanilla ayudan a disminuir las bolsas y ojeras
La cafeína presente en el café es uno de los ingredientes más utilizados en productos para el contorno de ojos porque ayuda a estimular la circulación y a reducir temporalmente la apariencia de hinchazón. Por eso, suele ser una gran aliada para quienes amanecen con bolsas marcadas debajo de los ojos.
Por su parte, la manzanilla es conocida por sus propiedades calmantes y descongestivas. Aplicada sobre la piel, aporta una sensación refrescante que ayuda a aliviar el cansancio y a desinflamar la zona.
La combinación de ambos ingredientes da como resultado una mascarilla que puede ayudar a que la mirada luzca más descansada y luminosa. Si bien no elimina las ojeras de forma permanente, sí puede mejorar su apariencia de manera temporal.
Otros consejos para disminuirlas
Además de aplicar este tipo de remedios caseros, es importante mantener una buena hidratación, dormir las horas suficientes y proteger la piel del sol. Muchos casos de ojeras están relacionados con factores como el cansancio, la genética o la exposición a los rayos UV.
También conviene recordar que la piel del contorno de ojos es una de las más finas y delicadas del rostro. Por eso, cualquier producto o preparación debe aplicarse con suavidad y sin frotar en exceso para evitar irritaciones o sensibilidad en la zona.
