El bar de Buenos Aires que es tendencia en una esquina de Palermo: ofrece 40 canillas de cerveza, empanadas de osobuco y tortilla babé

Un bar que encontró en la experimentación de sabores, la oferta ideal de cervezas para pasar una buena noche en Palermo.

22 de mayo, 2026 | 19.53

En una de las zonas más activas del circuito gastronómico porteño, Desarmadero se afianza como referente de la cultura cervecera artesanal en Buenos Aires. Ubicado en la esquina de Gorriti y Lavalleja, logra construir una identidad propia donde conviven la cerveza craft, la gastronomía informal, la música y el arte urbano. La propuesta se convirtió en el punto de encuentro ideal para quienes buscan algo relajado, tapeo de calidad y cultura cervecera en la ciudad.

Más de 40 canillas de cerveza en rotación

El corazón de la propuesta gira alrededor de más de 40 canillas que rotan constantemente, ofreciendo estilos que van desde IPA y NEIPA hasta Pilsen, Porter, Stout y variedades de inspiración irlandesa. La cuidada selección cervecera incluye etiquetas de microcervecerías reconocidas en el ambiente local como Juguetes Perdidos, Strange Brewing, Grunge, Sir Hopper, Lumpen, Itzel y Ruken, entre otras. Además, para garantizar que todos disfruten, el menú cuenta con opciones aptas para celíacos sin TACC en lata y botella, junto con un moderno sistema de crowlers diseñado para llevar cerveza tirada directamente a casa.

Por su parte, la barra también ofrece coctelería que alterna clásicos y tragos de autor. Entre las opciones disponibles aparecen el Penicillin con whisky escocés y miel, o el original Digan Whisky!, además de alternativas con café, como el cold brew macerado durante 15 horas y creativos lattes fríos.

Una propuesta gastronómica y cervecera. (Crédito de foto: Desarmadero)

Desarmadero: cocina casera, abundante y diferente

La gastronomía mantiene una línea casera, sabrosa y abundante, pensada para compartir entre varias personas en la mesa. Entre las opciones más pedidas están las empanadas de osobuco al Malbec, los buñuelos con alioli, la tortilla española babé y las papas rotas con cheddar y panceta. También sobresalen sus hamburguesas elaboradas con un blend especial de vacío, picaña y falsa entraña, sándwiches de milanesa, bondiola o pastrón. La carta se completa con variadas picadas, tapeos, milanesas y platos de temporada como el locro o el tradicional goulash servido con spätzle.

Para el final dulce, postres como el tiramisú clásico o la torta vasca con dulce de guayaba se mantienen firmes entre los favoritos indiscutidos de la casa. Las fachadas intervenidas por los reconocidos artistas Alfredo Segatori y Martín Ron en Desarmadero funcionan como la carta de presentación perfecta para estos espacios, donde el arte urbano forma parte de la experiencia.

Con mesas de madera, barras extensas, luces cálidas y sectores al aire libre, se define un ambiente descontracturado que atrae a todo tipo de públicos.