El ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, anunció que lanzarán un operativo de seguridad entre la policía y el Ejército para "rehabilitar" las rutas afectadas por las manifestaciones y reprimir las protestas. El operativo se llamará "Corredor Humanitario de las Banderas Blancas" y, según indicó, buscarán la "recuperación pacífica" de los caminos, con los efectivos llevando "banderas blancas" durante la acción. Lo confirmó durante una conferencia de prensa en su sede ministerial, acompañado por los demás ministros del gobierno de Rodrigo Paz.
"El gobierno decidió lanzar, desde la madrugada de este sábado 23 de mayo, el operativo 'Corredor Humanitario de las Banderas Blancas' para despejar las carreteras, sobre todo la ruta Oruro-La Paz, con el objetivo de facilitar la llegada de materiales humanitarios que requieran las poblaciones de esas ciudades", explicó el funcionario durante la rueda de prensa de esta tarde. Agregó además que, según lo considere el Presidente, esto podría durar "todos los días que sean necesarios". Además destacó que el operativo será respaldado tanto por la policía como por el Ejército Boliviano.
De la conferencia de prensa participaron, además del ministro Oviedo, los ministros de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, y de Relaciones Internacionales, Fernando Aramayo. También estuvo presente el vocero oficial José Luis Gálvez. También anunciaron el aplazamiento al próximo miércoles 27 de mayo de la convocatoria del Consejo Económico y Social (CES), el organismo anunciado hace algunos días por el presidente Paz para reunir a trabajadores y empresarios del país.
La crisis política y social en Bolivia sumó nuevos episodios de violencia en los últimos días, con al menos siete muertos entre medio de bloqueos, enfrentamientos y una creciente escasez de alimentos, combustible e insumos médicos. A través de diferentes comunicaciones oficiales, el Gobierno culpó a los impulsores de las protestas, entre ellos sectores afines a Evo Morales y sindicatos campesinos, como los responsables indirectos de los decesos y la escalada de tensión. Hasta hoy a la tarde hubo 51 cortes de los movimientos sociales en todo el país focalizados en al menos cinco capitales regionales bolivianas, a las que se sumaron manifestaciones para exigir el cese de los bloqueos de calles.
La palabra de los demás ministros: pidieron respeto a la democracia y lealtad al presidente Paz
Al momento de tomar la palabra, el canciller Aramayo expresó su "solidaridad con los periodistas" en medio de la tensión registrada durante las protestas y remarcó la necesidad de "garantizar el respeto hacia los trabajadores de prensa", sin hacer referencia al operativo "Banderas Blancas" que confirmó el ministro Oviedo. En la misma línea, el vocero José Luis Gálvez sostuvo que "la tarea de mañana tiene un objetivo humanitario" y relativizó los recientes cambios en el Ejecutivo al afirmar que "la conformación del nuevo gabinete es predisposición del presidente". "No es una crisis de gabinete, sino un reordenamiento habitual", advirtió.
Asimismo, las autoridades insistieron en condenar los episodios de violencia y pidieron "respeto" tanto para la prensa como para las fuerzas de seguridad y la ciudadanía. "Insistimos en desterrar la violencia tanto a los periodistas como a la sociedad. Tenemos policías lastimados. Hay que respetar su trabajo profesional respetando los derechos humanos", tal como señaló Gálvez, al tiempo que remarcaron: "Expresamos nuestra solidaridad y nuestro pedido de respeto para todos los sectores". Finalmente, el vocero reivindicó "las movilizaciones de apoyo al Gobierno" y destacó que esas movilizaciones fueron "en apoyo de la democracia y del presidente electo con el voto". "Gracias al pueblo boliviano por su respaldo, realmente lo agradecemos", concluyó.
