La vicepresidenta Gabriela Michetti fue noticia esta semana por el malestar que generó su decisión de hacer que el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo pase por cuatro comisiones. La funcionaria defendió su postura, pese a que olvidó el nombre de las comisiones que lo tratarán.

Tras confirmar que finalmente el proyecto será tratado en tres comisiones, Michetti intentó recordar la idea original: "según mi consideración, el proyecto debía pasar por cuatro comisiones Justicia y Asuntos Penales, la comisión de Asuntos Constitucionales, la comisión de Presupuesto y ... me falta una".

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No es el primer error que comete Michetti sobre el aborto. El miércoles, al responder el pedido para que se trate el Aborto legal en Senadores, la vicepresidenta aclaró que el proyecto presentado es para "la interrupción involuntaria (sic) del embarazo".

En ese mismo documento, Michetti utilizó un argumento xenófobo para justificar la demora en el tratamiento del proyecto: "se debe prever el impacto que tendrá este proyecto en las provincias fronterizas, toda vez que los ciudadanos de los países limítrofes podrían utilizar nuestros servicios de salud dado que en estas naciones colindantes no se provee esta práctica o se hace de modo no gratuito".