Un grupo de investigadores japoneses trabaja en una tecnología capaz de registrar la actividad cerebral durante el sueño y reconstruir imágenes aproximadas de lo que una persona soñó. Aunque todavía está lejos de funcionar como una “película perfecta” del subconsciente.
El proyecto está siendo desarrollado por científicos de los Laboratorios de Neurociencia Computacional ATR de Kioto, liderados por el investigador japonés Yukiyasu Kamitani. El equipo utiliza resonancias magnéticas funcionales (fMRI), inteligencia artificial y algoritmos de reconocimiento de patrones para interpretar la actividad neuronal mientras una persona duerme.
Durante los experimentos, los voluntarios son monitoreados mientras atraviesan la fase REM, el momento del sueño donde suelen aparecer las imágenes más vívidas. Los científicos registran qué áreas del cerebro se activan y luego despiertan a los participantes para pedirles que describan lo que soñaron. Con esos datos, la inteligencia artificial aprende a relacionar determinados patrones cerebrales con imágenes, objetos o escenas.
Cómo sería el dispositivo para grabar sueños y verlos como una película
El resultado todavía no es una película como las que muestran las series futuristas. Lo que se logra reconstruir son fragmentos visuales, formas o secuencias borrosas que coinciden parcialmente con los relatos de los participantes. Algunos medios internacionales señalaron que el sistema llegó a alcanzar niveles de precisión cercanos al 60% o 70% en la identificación de ciertos contenidos soñados.
Los propios investigadores aclaran que no están “filmando sueños” literalmente, sino decodificando señales neuronales para generar imágenes aproximadas. Aun así, el avance representa uno de los desarrollos más impactantes de la neurociencia moderna y abre debates científicos, filosóficos y éticos sobre la privacidad mental y el futuro de la tecnología aplicada al cerebro.
La idea recuerda inevitablemente a obras de ficción como Paprika, el clásico anime dirigido por Satoshi Kon en el que una máquina permite ingresar a los sueños de las personas y manipularlos. Estrenada en 2006, la película se volvió una referencia obligada cada vez que aparecen noticias relacionadas con neurotecnología y sueños.
En Argentina todavía no existe una tecnología capaz de reproducir sueños como video, pero sí hay equipos de investigación que estudian la actividad cerebral durante el descanso y trabajan sobre interfaces cerebro-computadora. En instituciones como CONICET y universidades nacionales se desarrollan investigaciones vinculadas a neurociencia, sueño e inteligencia artificial, aunque aún muy lejos de reconstruir imágenes soñadas con precisión cinematográfica.
Sin embargo, la posibilidad de “ver” los sueños ya dejó de pertenecer exclusivamente al cine y a la literatura. Y aunque hoy apenas se logran captar destellos borrosos de lo que ocurre en la mente dormida, la ciencia japonesa parece haber dado el primer paso hacia una tecnología que hasta hace poco parecía imposible.
