La Iglesia Del Salvador del barrio de Balvanera es una de las construcciones más antiguas de la Ciudad. Fundada en 1868, por sus pasillos caminaba Jorge Mario Bergoglio, quien daba clases de literatura y psicología antes de ser elegido como el Papa Francisco. El próximo viernes 17 de julio se brindará una visita guiada, donde se recorrerá este templo de estilo jesuítico barroco renacentista.
Se trata de uno de una de las principales casas de Dios de la Ciudad de Buenos Aires. Su arquitectura y valor religioso la convirtieron en patrimonio histórico porteño. Además, fue el propio Bergoglio quien dejó su huella como profesor de varias generaciones que asistieron al Colegio del Salvador.
Quienes decidan visitarla, van a poder disfrutar de una de las construcciones arquitectónicas más preciosas de la Ciudad. En el recorrido, con entrada libre y gratuita, van a poder conocer un poco de la historia de este lugar, ligado profundamente con los inicios jesuitas de nuestro país. El mismo se llevará adelante este viernes a las 10 h, por lo que es un gran plan para comenzar las vacaciones de invierno con un plan diferente y sin gastar un peso.
Cuál es el origen de la Iglesia del Salvador
La Iglesia del Salvador fue una de las primeras construcciones jesuitas en la Ciudad de Buenos Aires. Los jesuitas José Sató y Juan Coris fueron los encargados de colocaron la piedra fundamental en el año 1868. Sin embargo, no fue hasta 1872 que la construcción de esta casa de Dios comenzó, tras la autorización del por entonces Ministro de gobierno de Buenos Aires, Antonio E. Malaver, a quien el Arzobispo de Buenos Aires Federico León Aneiros le había solicitado el permiso.
En lo que respecta a la arquitectura, esta estuvo a cargo de Pedro Luzetti. Después de años de trabajo, en 1876 la Iglesia abrió sus puertas, aunque aún no estaban finalizados los trabajos. Fue así que en un principio contó con altares provisorios, no contaba con torres y sus paredes estaban sin revocar. Debían pasar 25 años hasta que finalmente quedara completa la construcción. De esta manera, se convirtió en el segundo templo de la Compañía de Jesús en la Ciudad, siendo el primero San Ignacio en el siglo XVIII.
