Frutas y verduras, los alimentos que más aumentaron en julio

Mientras las carnes continuaron registrando bajas que compensaron parte de los incrementos, las frutas, las verduras y los panificados volvieron a ubicarse entre los productos con mayores aumentos, una dinámica que mantiene presión sobre el costo de la alimentación de los hogares.

16 de julio, 2026 | 18.25

El relevamiento semanal de la consultora LCG indicó que los precios de Alimentos y Bebidas promediaron una variación de 0% durante la segunda semana de julio. Sin embargo, el efecto de los aumentos registrados en los primeros días del mes elevó la inflación promedio de las últimas cuatro semanas hasta el 1,3%, lo que muestra que la desaceleración semanal todavía convive con incrementos acumulados que siguen impactando sobre el bolsillo.

El informe señaló que "la canasta de alimentos vuelve a promediar 0 aumentos", aunque aclaró que "por el arrastre de la semana pasada, la inflación promedio de las últimas cuatro semanas subió a 1,3%". Esa diferencia entre la evolución semanal y la medición mensual permite observar que, pese a la menor velocidad de los aumentos, algunos productos continúan ajustando sus precios.

Entre los rubros con mayores incrementos durante la segunda semana del mes se ubicaron los condimentos y otros productos alimenticios, con una suba del 1,9%, seguidos por las frutas, que aumentaron 1,6%, las verduras, con un incremento del 1,1%, y los productos de panificación, cereales y pastas, que registraron una variación del 0,8%.

La evolución de esos productos compensó la caída observada en las carnes, que volvieron a moderar el comportamiento general de la canasta. Según resumió LCG, "bajas en carnes compensan subas en frutas, verduras y panificados", una tendencia que ya había comenzado a observarse durante las semanas anteriores y que refleja cambios en la composición de la inflación alimentaria.

El informe también detectó un aumento en la dispersión de precios. "Las variaciones de precios presentaron mayor dispersión y presencia de valores extremos a ambos lados de la distribución", sostuvo la consultora, al tiempo que señaló que el porcentaje de productos con aumentos volvió a crecer levemente, mientras que la cantidad de artículos que mostraron bajas se redujo en el margen.

En la medición mensual de LCG, las verduras aparecen nuevamente entre los rubros con mayores aumentos. Durante las últimas cuatro semanas acumularon una suba del 2,3%, sólo por detrás de los productos lácteos y huevos, que aumentaron 3,3%. Luego se ubicaron azúcar, miel, dulces y cacao, junto con panificados, cereales y pastas, ambos con incrementos del 1,9%. Las carnes mostraron una variación promedio del 1,6%, manteniéndose por debajo de los alimentos frescos.

La consultora también destacó que cerca del 70% de la inflación mensual de alimentos continúa explicándose por apenas dos grupos de productos. "El 70% de la inflación mensual se explica por carnes y lácteos", indicó el informe, aunque durante las últimas semanas fueron las frutas y las verduras las que mostraron los mayores movimientos relativos.

La inflación de junio 

Los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ya habían anticipado un comportamiento similar durante junio. La inflación fue del 1,9%, frente al 2,1% registrado en mayo, lo que representó la tercera desaceleración mensual consecutiva después del pico de marzo, cuando el índice había alcanzado el 3,4%.

Con ese resultado, el Índice de Precios al Consumidor acumuló un incremento del 16,8% durante el primer semestre de 2026 y una variación interanual del 33,5%, superando el nivel de inflación previsto por el Gobierno de Javier Milei para todo el año en el Presupuesto. Esa categoría registró un incremento del 3,4%, impulsado principalmente por el aumento de las verduras y por los incrementos asociados al turismo, mientras que las frutas mostraron una baja que amortiguó parcialmente el resultado del rubro.

En cambio, la inflación núcleo fue del 1,6%, con aumentos vinculados principalmente a pan y cereales, alquileres y productos medicinales. Los precios regulados crecieron 2,3% como consecuencia de los incrementos en electricidad y transporte público.

El comportamiento regional también mostró diferencias. En la región Pampeana, el Noroeste y Cuyo, la división de mayor incidencia fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, impulsada por las subas en verduras y panificados. En el Gran Buenos Aires, el Noreste y la Patagonia, el mayor impacto correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles por los aumentos en tarifas, alquileres y expensas.

La dinámica observada durante julio confirma que, aun con una inflación general en descenso, los productos frescos continúan mostrando una volatilidad superior al promedio y mantienen un peso importante dentro del gasto cotidiano de las familias.El desafío sigue siendo mejorar el poder de compra