La ciudad de Salta es uno de los mejores destinos por la amabilidad de los anfitriones, según un informe de AirBNB. Pero también fue una de las más elegidas por miles de personas durante el verano 2026, siendo un total de 651.184 visitantes en toda la provincia en enero y febrero, lo que generó un impacto económico de $ 402.735 millones en la jurisdicción. Además, viajar al norte de la Argentina garantiza abundante naturaleza, países de ensueño y una exquisita gastronomía que se corona con el Concurso Provincial de la Empanada.
Entre los municipios con mayor nivel de ocupación durante el verano se destacaron Vaqueros, La Caldera, Cafayate, San Lorenzo, Coronel Moldes, Cachi, San Antonio de los Cobres, Chicoana, Rosario de la Frontera y la Ciudad de Salta. “La cortesía en Argentina es un rasgo profundamente arraigado en su identidad cultural. Ya sea a través del clásico ‘sentite en casa’, del trato cercano que caracteriza a su gente o el ritual del mate, que va más allá de ser una simple bebida (...), el país abre puertas de sus hogares, su historia, gastronomía y tradiciones”, dice el comunicado que difundió la plataforma global para encontrar alojamiento.
Ubicada en el Valle de Lerma, a 1187 metros sobre el nivel del mar, la ciudad de Salta tiene 700.000 habitantes, con una población mayoritariamente joven, lo que marca el ritmo de una ciudad en crecimiento, pujante y en constante movimiento.
En general, los salteños se caracterizan por ser grandes anfitriones, orgullosos de su historia, su cultura y su forma de ser, y reciben a cada visitante con los brazos abiertos. Los turistas pueden llegar en avión a través del aeropuerto internacional General Martín Miguel de Güemes, un punto neurálgico en el norte argentino.
Qué hacer en Salta
Los turistas pueden disfrutar tanto de día como de noche de la ciudad. Cada rincón de ella está llena de vida y ofrece una amplia variedad de actividades para hacer: caminatas por el casco histórico de la ciudad, visitas a sus museos, paseos en los parques y plazas, ferias artesanales, recorrido por el histórico mercado San Miguel y el ascenso al cerro San Bernardo para admirar la imperdible vista panorámica del Valle de Lerma.
Mientras que la noche ofrece muchas opciones gastronómicas y musicales: las tradicionales peñas folklóricas, cervecerías artesanales, restaurantes, bares, casinos y pubs, ubicadas en los diferentes paseos gastronómicos, que proponen espectáculos y experiencias para todos los gustos.
Otro de los atractivos es el Monumento a Güemes al pie de la Reserva Natural Municipal del Cerro San Bernardo y la gesta de la independencia también está presente en el Monumento 20 de febrero que recuerda la Batalla de Salta, liderada por el general Manuel Belgrano. Entre los museos a visitar destacan el Museo Arqueología de Alta Montaña (MAAM) donde se preservan a los niños incas del volcán Llullaillaco; el Museo en honor al General Martín de Güemes; el Museo Histórico del Norte, dentro del cabildo, uno de los mejores conservado del país; el Museo de Arte Contemporáneo, usado por artistas de vanguardia; el Museo del Convento San Francisco, con su espectáculo de mapping llamado “Luces de Paz y Bien”; la Casa de Hernández o Museo de la Ciudad y la Casona de Castañares, lugar donde descansó Belgrano, previo a la Batalla de Salta en 1813.
El Concurso Provincial de la Empanada
Uno de los eventos que destaca desde hace cinco años es el Concurso Provincial de la Empanada, que este año se realizó en el barrio Villa San Antonio. De cada edición participan los más de 40 municipios, que se reúnen en la capital provincial para dar a conocer sus mejores sabores.
“Las empanaderas con su producción aportan a la economía familiar y de la comunidad”, aseguraron desde el gobierno provincial. Quienes resultan ganadores se convierten en embajadoras y ven cómo aumentan las ventas.
La idea de crear este concurso radica en tener un evento anual que celebre y promueva la empanada salteña como símbolo de identidad cultural, gastronomía y fuente de desarrollo económico, uniendo a los municipios y a sus representantes en un encuentro amigable y enriquecedor.
Los sabores de Salta hablan de la diversidad gastronómica de la ciudad. Su identidad culinaria se basa en la revalorización de productos típicos y ancestrales que se nutre de la cocina regional y la herencia culinaria de la inmigración. El encuentro de las raíces con la innovación dan lugar a propuestas de cocina fusión de calidad. Además, los vinos de altura de los Valles Calchaquíes y las cervezas artesanales con sello propio, equilibran armoniosamente la experiencia de los sabores.
