Trabajadores de una histórica textil denuncian lockout patronal, salarios impagos y temen un vaciamiento

Los empleados temen un vaciamiento para dejar de producir y empezar a importar. 

16 de julio, 2026 | 18.27

La crisis económica golpeó muy duro a la industria textil, que es de las que más sufren las medidas del gobierno de Javier Milei, y los trabajadores de una histórica fábrica denuncian un lockout patronal tras quedar afuera de la fábrica.

La empresa textil Khamsin S.A., ubicada en la localidad bonaerense de Florida Oeste, dejó afuera de la planta a sus 50 trabajadores, quienes permanecen desde hace una semana en el lugar reclamando por las deudas salariales que mantiene la firma y denunciando un vaciamiento de la planta.

Los empleados aseguraron que los dejaron afuera de la planta cuando se presentaron a cumplir sus tareas, en medio de una disputa que incluye salarios adeudados, falta de pago del aguinaldo y denuncias de un presunto vaciamiento.

La firma, dedicada a la fabricación de medias para marcas como Topper y Volcom, cambió de manos el pasado 18 de junio. Hasta ese momento era controlada por Diego Niebisky, pero quedó bajo la conducción de Gabriel Corigliano, empresario vinculado a Mom Sport, empresa dedicada a la comercialización de indumentaria importada.

Según denunció Emanuel Vizgarra, delegado de la Asociación Obrera Textil (AOT), en diálogo con Tiempo Argentino, el cambio de propietario estuvo acompañado por una serie de irregularidades que desencadenaron el conflicto. De acuerdo con el representante gremial, comenzaron los despidos de trabajadores que se encontraban con licencia médica sin el pago de las indemnizaciones correspondientes, además del pago de apenas la mitad de una quincena y el incumplimiento del aguinaldo.

Los trabajadores comenzaron con una medida de fuerza

Ante esa situación, los empleados iniciaron medidas de fuerza para reclamar el pago de las deudas y exigir precisiones sobre el futuro de la fábrica. Sin embargo, el conflicto escaló cuando, al regresar a la planta el miércoles de la semana pasada, encontraron las puertas cerradas y un cartel que informaba que el establecimiento permanecía clausurado por supuestas tareas de "seguridad e higiene".

Desde entonces, aseguran que ninguno de los trabajadores registrados pudo volver a ingresar. "La gente de ellos entra y sale, pero a los trabajadores registrados no nos dejan pasar. Trajeron personal nuevo y, según pudimos ver, en condiciones irregulares", denunció Vizgarra.

La preocupación entre los operarios también está vinculada con los antecedentes del nuevo propietario. Desde los sindicatos sostienen que Corigliano ya habría implementado una maniobra similar en la provincia de Catamarca cuando adquirió la ex Textilcom durante 2025. Según explicaron, en aquella oportunidad los trabajadores fueron recontratados desde cero para perder la antigüedad laboral y, pese a haber recibido subsidios estatales, la empresa terminó desvinculando a 23 empleados.

Por ese motivo, los trabajadores de Khamsin sospechan que el objetivo sería transformar la compañía en una importadora, reduciendo la producción nacional y reemplazando al personal bajo convenio por trabajadores contratados bajo condiciones más flexibles.

Mientras tanto, la Asociación Obrera Textil (AOT) y el Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (SETIA) presentaron una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires por un presunto lockout patronal, solicitando la intervención oficial para destrabar el conflicto.

Los trabajadores sospechan que el dueño quiere empezar a importar.