La desaparición de Tehuel de la Torre, el joven trans de 21 años que salió a buscar trabajo y nunca regresó a su casa, cumple cinco años en este 11 de marzo. El caso, que generó una fuerte respuesta social con movilizaciones y reclamos, mostró de cerca la situación de vulnerabilidad que atraviesan muchas personas del colectivo de la diversidad.
Hasta el momento, la causa tiene un condenado a prisión perpetua por el delito de homicidio agravado por odio a la identidad de género, aunque el cuerpo de la víctima nunca fue hallado.
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Los hechos
Según la investigación del caso, el 11 de marzo del 2021 Tehuel de la Torre salió de su casa, en el partido bonaerense de San Vicente, para asistir a una entrevista laboral. Buscaba trabajo como mozo y se iba a encontrar con Luis Alberto Ramos, un hombre de 37 años que le había ofrecido una posibilidad en un evento.
En el camino se cruzó con su hermana Verónica, a quien le contó adónde iba. Ella fue una de las últimas personas que lo vio antes de llegar a la vivienda de Ramos, donde también se encontraba Oscar Montes, otro de los imputados en la causa. Después de aquella tarde se perdió todo rastro del joven.
La denuncia por su desaparición fue presentada el 13 de marzo del 2021 por Michelle, la novia de Tehuel, en la Comisaría 1° de San Vicente y después de dos días sin tener novedades sobre él. Allí comenzó un gran despliegue para una investigación, que derivó en múltiples operativos de búsqueda, pero sin resultados.
La reconstrucción del homicidio
El 30 de agosto del 2024, el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de La Plata condenó a Luis Alberto Ramos a prisión perpetua por el asesinato de Tehuel y la desaparición de su cuerpo. El 11 de julio del 2025, la Sala I del Tribunal de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires confirmó la sentencia que recaía sobre Ramos tras rechazar los recursos de apelación de la defensa. El hombre fue finalmente hallado culpable del delito de homicidio agravado por odio a la identidad de género y orientación sexual.
Los jueces también destacaron la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba Tehuel, como un joven trans que buscaba trabajo en condiciones de informalidad. En el fallo se especifica que esta circunstancia fue aprovechada por el acusado para llevarlo hasta su casa.
La investigación del caso reunió registros de cámaras de seguridad, la tarjeta SUBE del joven, la geolocalización de su celular y fotos encontradas en el teléfono de Ramos, donde aparecía la víctima. También se encontraron calcinadas pertenencias suyas en un terreno y manchas de sangre en la vivienda del acusado. El ADN cotejado coincidía con el perfil genético de Tehuel.
Para el Tribunal, la quema de sus objetos y la desaparición del cuerpo constituyen un acto simbólico de negación de su identidad, lo que refuerza el móvil discriminatorio del crimen. Mientras se espera el juicio por jurados contra el segundo imputado Oscar Montes, el Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene una recompensa de 5 millones de pesos para quienes aporten datos certeros sobre el paradero de Tehuel.
