La historia de Pablo Salum con la secta de Villa Crespo: "Esto fue encubrimiento"

Es el principal testigo y denunciante de la causa en la que se busca desbaratar una secta que funcionaba bajo la fachada de una escuela de yoga, en la Ciudad de Buenos Aires. 

16 de agosto, 2022 | 17.24

En los últimos días, la "Escuela de Yoga" de Villa Crespo estuvo en boca de todos, luego de que un multitudinario operativo policial desbaratara el viernes una secta que operaba con sedes en la Ciudad de Buenos Aires y en el Conurbano bonaerense. Según las acusaciones presentadas en la Justicia, detrás de esa fachada, la organización se dedicaba a la captación de personas con la finalidad de someterlos a explotación sexual y laboral. El principal denunciante y testigo de la causa es Pablo Salum, un sobreviviente que logró escapar hace más de 20 años y cuyas denuncias no avanzaron en la Justicia hasta ahora.

Los 19 allanamientos fueron autorizados por el Juzgado Federal 4, a cargo de Ariel Lijo, y uno de ellos tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. El operativo denominado "Secta Sociedad Anónima" fue realizado por detectives del Departamento Trata de Personas de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal Argentina, que descubrió la acción delictiva cuando investigaba a la empresa BA Group, junto a personal de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex). Los delitos involucrados son trata de personas con fines de reducción a la servidumbre --agravado por coerción--, hurto agravado, lavado de activos, asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina, expendio Irregular de medicamentos y tráfico de influencias.

Entre los detenidos está Juan Percowicz, un hombre de 84 años de edad que ya había estado vinculado con una investigación similar, dos décadas atrás y por hechos similares. Él es una de las figuras más comprometidas y señaladas por Salum, quien comenzó a denunciar el accionar de la organización entre 1991 y 1992, cuando logró escapar. Su madre, en tanto, llegó a ser la mano derecha de Percowicz por el rango de jerarquía que logró adquirir.

“Siempre captan a personas en situación de vulnerabilidad”, relató en una entrevista en Radio con Vos. Según contó ante la prensa, y a través de sus redes sociales, su familia fue de las primeras en formar parte de la secta, a fines de la década de 1980 y él fue el primer niño en ser reclutado. Llegaron por un problema de salud de su madre al lugar, en el que en un principio se practicaba yoga.

La vulnerabilidad, dijo Salum, “puede ser un tema económico, depresión, un tema físico, un mal de amores, un tema sentimental. Juegan también cuando una persona está sola y necesita ser parte de un grupo”. Además, aclaró que “dentro de las organizaciones coercitivas, los que peor la llevan son los niños porque los propios adultos se convierten en victimarios de sus propios hijos. Las víctimas son captadas las despojan de su voluntad y básicamente las doctrinas que se les introducen son que son de un grupo de élite, que van a salvar al mundo, que los demás son seres inferiores. Cuando uno está captado ve como una tragedia que un familiar no pertenezca”.

En un hilo de Twitter, contó el funcionamiento de la organización, que operaba a través de rangos y jerarquías. Su familia llegó a tener un lugar de privilegio allí por haber sido de las primeras en ser reclutadas. Esa situación lo llevó a anoticiarse sobre diversas situaciones de violencia que las personas debían atravesar sobre explotación sexual y laboral, así como de trata. “Eras obligado a soportar castigos físicos, mentales y sexuales…Los niños veíamos TODO”, escribió.

Salum señaló, también, en reiteradas oportunidades la asistencia de personas poderosas y de alto poder adquisitivo como famosos, jueces, políticos y sindicalistas, entre otros. 

A fines de la década de 1990, logró escapar del edificio que funcionaba como centro de operaciones -ubicado en el barrio porteño de Villa Crespo-. “Denuncié en la comisaría, me hicieron exámenes físicos en el hospital Gandulfo de Lomas de Zamora y eso quedó en la nada”, contó también en la entrevista dada en Radio con Vos. Según contó, parte de su familia -madre y hermanos- aún continúan siendo parte de la secta. Años más tarde, bajo la amenaza de no ver a su madre nunca más, decidió regresar a la organización para poder volver a encontrarse: "Ahí junté material, hice cámaras ocultas. Lo que no quería Percowicz era que lo denunciara siendo yo menor de edad", sentenció.

Los trazos de la organización son tan grandes que llegan hasta Estados Unidos. Por ello, además de los actuales 19 detenidos, se solicitó que se ordene la captura internacional de Pablo Román Sinigaglia, María Beatriz Bugari, Verónica Angela Iaconno y Gabriel Sorkin, todos con residencia actual en el país del norte. 

Para Salum, sobreviviente de la secta en la que permaneció desde los 8 años, esta situación fue "encubierta" desde hace años. "En estas últimas décadas todas estas organizaciones siguieron teniendo el mismo poder. Esto fue un gran encubrimiento porque esto no lo denunció hace dos días, hace más de diez años vengo publicando el contenido. He ido a canales de televisión y he hablado con muchos periodistas y no me dejaron mostrarlo", sostuvo. 

La causa y los allanamientos

De acuerdo a los investigadores del caso, la firma BA Group es "la cara visible" utilizada por una organización criminal trasnacional que se mueve en el mundo de las empresas, la salud y la política. Asimismo, precisaron que la Justicia emitió 24 órdenes de detención, de las cuales anoche se concretaron 19, por lo que continuaban las investigaciones para ubicar a los buscados en una causa que lleva más de un año de investigación.

También fueron entrevistadas unas 66 personas, en su mayoría mayores de edad, que serían víctimas y fueron encontradas en un inmueble en Estado de Israel 4.457, en el barrio porteño de Villa Crespo, donde funcionaba una de las sedes.

De acuerdo a la investigación, el dinero obtenido de la explotación de las personas –"alumnos" de la Escuela de Yoga Buenos Ares (EYBA) y "pacientes" de la clínica denominada "CMI Abasto", ingresaría al circuito legal mediante inmobiliarias y una escribanía que posee la organización en Argentina, y a distintas fundaciones creadas en los Estados Unidos. Ese movimiento generaría un flujo constante de divisas extranjeras para la organización, "siendo su cara pública y lega para dichas finalidades la empresa BA GROUP". Los investigadores indicaron que la Embajada de Estados Unidos colaboró con la Justicia, aportando información, y se puso en conocimiento a las autoridades sobre posibles actividades ilícitas en ese país.

Tras los allanamientos, las 19 personas se negaron a declarar en los tribunales federales de Comodoro Py, ante el juez Lijo, que dirige la investigación.

Entre los detenidos, se encuentra Percowicz -sindicado como el líder-junto con Mariano Krawickz, Gustavo Aníbal Rena, Mario Alberto Leonardo, Luis Mario Romero, Carlos Walter Barragán, Daniel Eloy Aguilar, Daniel Fryd Trepat, Federico David Sisrro y Horacio Vesce. Todos ellos, se encuentran ahora en la alcaldía de Madariaga.

Las mujeres, en tanto, se encuentran alojadas en la alcaidía Cavia. Ellas son: María del Carmen Giorgi, Georgina Hirschfelb, Susana Mendelievich, Alicia Arata, Silvia Herrero, Marcela Arguello, Ruth Viviana London, Susana Barneix y Marcela Alejandra Sorkin.

También se informó que la organización captaba alumnos desde el 2004 y en la actualidad contaba con alrededor de 170 alumnos en sus distintas sedes, fundamentalmente en la Ciudad de Buenos Aires, aunque también contaba con ramificaciones en Las Vegas, Chicago y Nueva York.

Según las fuentes consultadas por Télam, a los detenidos se los imputará por "haber formado parte de una organización delictiva con rasgos de secta de naturaleza espiritual, denominada Escuela de Yoga Buenos Aires (EYBA) -que operó al menos desde el año 2004 hasta el 12 de agosto de 2022- que se dedicaría a captar personas mediante engaños o que se encuentran en situación de vulnerabilidad para incorporarlos a la organización con el fin de reducirlos a una situación de servidumbre y/o explotación sexual, construir un culto alrededor de su líder y promover una estructura ilegal de negocios en la República Argentina y en los Estados Unidos de América, que permitiera otorgar apariencia lícita a los fondos obtenidos como producto de sus actividades, con el único fin de enriquecerse y obtener influencias y/o coberturas para sus líderes".

Con información de Télam.