Todos lo hacen y no conocen los riesgos: el hábito diario que puede generar estrés

Esta técnica permite no saturar la mente con estímulos y disfrutar del momento de desconexión. Se trata de una manera de salir de la lógica de estar "haciendo algo" todo el tiempo.

16 de marzo, 2026 | 17.10

Existe un hábito cotidiano que está ganando cada vez más terreno por su capacidad para mejorar drásticamente la paz mental y la claridad emocional. En un mundo donde la sobreestimulación es la norma, esta práctica propone un retorno a lo esencial para combatir el agotamiento cognitivo que genera la hiperconectividad.

Quienes lo incorporan aseguran que los beneficios se perciben desde el primer día, transformando una actividad física simple en una herramienta poderosa para gestionar el estrés y reencontrar el equilibrio interno sin necesidad de gastar dinero ni adquirir equipamiento especial. Esta tendencia, conocida globalmente como silent walking o caminata en silencio, consiste simplemente en salir a caminar prescindiendo de cualquier tipo de auriculares.

Al dejar de lado los podcasts, la música y las notificaciones, se elimina la interferencia auditiva que suele saturar nuestra atención. Este vacío de estímulos externos permite que el sistema nervioso se relaje, facilitando un estado de presencia plena que ayuda a procesar pensamientos y emociones de manera mucho más fluida y natural.

Más allá del silencio, esta práctica potencia la creatividad y la capacidad de resolución de problemas. Al no estar consumiendo contenido de forma pasiva, la mente entra en un modo de pensamiento libre donde suelen surgir las mejores ideas y soluciones. Caminar en silencio fomenta una mayor conciencia corporal y una conexión más profunda con el entorno inmediato.

Auriculares.

Al estar atentos a los sonidos del ambiente y al ritmo de la propia respiración, se redescubren detalles del paisaje cotidiano que antes pasaban desapercibidos. Incorporar esta rutina, aunque sea por unos minutos al día, es una invitación a recuperar la soberanía sobre la propia atención.

Otros tips para tener momentos de desconexión de las pantallas

  • Establecer zonas libres de tecnología: prohibir el uso de celulares en lugares específicos, como la mesa del comedor o el dormitorio, para fomentar la charla y el descanso.

  • Activar el modo "no molestar": configurar horarios fijos a la noche para que las notificaciones no interrumpan el sueño ni el tiempo personal.

  • Designar una "caja de celulares": dejar los dispositivos en un lugar apartado al llegar a casa para evitar el hábito de chequear la pantalla por aburrimiento.

  • Usar un despertador analógico: reemplazar el celular en la mesa de luz para evitar empezar y terminar el día mirando una pantalla.

  • Retomar la lectura en papel: elegir un libro o revista física para darle un respiro a la vista y evitar las distracciones de las aplicaciones.

  • Realizar trabajos manuales: dedicar tiempo a hobbies como cocinar, pintar, arreglar algo de la casa o cuidar las plantas para mantener las manos ocupadas lejos del teclado.

  • Salir a caminar sin el dispositivo: aprovechar las vueltas por el barrio o las salidas al parque para conectar con el entorno sin la tentación de sacar fotos o grabar videos.